
El equipo de Coudet viajó a una ciudad que sintió el temblor de la semana pasada, pero que no sufrió daños importantes.
El equipo de Coudet viajó a una ciudad que sintió el temblor de la semana pasada, pero que no sufrió daños importantes.
Correa y Almada, en el viaje a Colombia (Prensa River).
El clima no es el habitual. En la noche de este martes, el plantel de River aterrizó en una ciudad en la que abundan los bolsones y las cajas con donaciones. En la que los voluntarios se la pasan de acá para allá clasificando ropa y ordenando alimentos para enviar a las zonas más damnificadas por un terremoto cuyas secuelas todavía perduran. En la que esta serie de octavos de final de la Sudamericana tiene un tinte sentimental bastante diferente a lo normal.
Afortunadamente, Bogotá no sufrió daños relevantes producto de esta catástrofe que tuvo como epicentro a la ciudad de San José del Palmar (departamento del Chocó) y afectó fuertemente a Cali, Pereira y Manizales, entre otras: si bien se sintió el temblor (lógicamente menor que en otros lugares por temas de distancia), las estructuras soportaron correctamente y la vida siguió con bastante normalidad.
De hecho, River se encontró con una ciudad que, a 2.600 metros de altura, funciona con naturalidad. Sin víctimas fatales, los colegios nunca frenaron su actividad y no hubo días en los que los diferentes trabajos se vieran afectados. De hecho, al ser la capital del país, fue de las que más ayuda humanitaria envió y la que sigue juntando diferentes cosas para donar a las zonas más afectadas.
El estadio de Independiente Santa Fe fue uno de los centros de recolección de donaciones (EFE).
En esa línea, Independiente Santa Fe fue el club que más se puso al hombro esta campaña: lleva recolectadas más de 100 toneladas de alimento y ropa. En tanto, en su estadio, este lunes cerró el punto de acopio de ayudas con 933 toneladas, 79 envíos
, más de 10.000 voluntarios
y miles de ciudadanos, empresas y organizaciones que se unieron para ayudar a las familias afectadas por el terremoto.
Cali, una de las ciudades más afectadas (EFE).
La Liga Colombiana suspendió los partidos que debían jugarse la semana pasada y los de este finde que pasó: la actividad, que oficialmente en Colombia se retomó con el Tolima-Independiente del Valle de este martes, se reanudará el miércoles con dos encuentros (Águilas Doradas-Llaneros y Cúcuta-Internacional de Bogotá).
Según el último reporte, el terremoto por ahora dejó 287 víctimas fatales, 120.000 familias afectadas, 4.147 heridos y más de 190 personas que todavía no fueron localizadas. Además, entre los 472 municipios afectados, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) contabiliza 127.608 viviendas averiadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados.
En lo estructural, quedaron afectados más de 300 centros de salud, más de 3.200 centros educativos y de 4.000 centros comunitarios, así como 410 vías, 95 acueductos, 48 puentes vehiculares, 13 puentes peatonales y cinco aeropuertos.
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