
Las arcas patagónicas celebran un salto histórico del 30% en la recaudación hidrocarburífera, pero la "letra chica" del nuevo régimen de grandes inversiones desplaza a los proveedores locales.
Las arcas patagónicas celebran un salto histórico del 30% en la recaudación hidrocarburífera, pero la "letra chica" del nuevo régimen de grandes inversiones desplaza a los proveedores locales.
Bajo la premisa del "derrame", el Gobierno apunta a que los sectores rezagados se reconviertan en servicios para los beneficiados por las exenciones del RIGI. Y si bien para las provincias el esquema deja ganancias históricas, para la industria manufacturera el impacto es recesivo. El efecto se ve en el sector metalúrgico: clave para los extractivos, lejos de acoplarse a la cadena de valor de los megaproyectos, es desplazado por las importaciones.
Mientras que las jurisdicciones que albergan los epicentros del Oil & Gas y la minería - las dos actividades más beneficiadas por el régimen - obtuvieron regalías de hasta el 30% acumulado en 2026, como es el caso de Neuquén; la producción cayó al tiempo que casi el 90% de las compras al exterior que se hicieron en el marco de los Vehículos de Proyecto Único (VPU) del esquema de exenciones son productos siderúrgicos, aún cuando el régimen contempla un mínimo del 20% de prioridad de proveedores nacionales.
Récord fiscal y ancla patagónica
La provincia donde se emplaza Vaca Muerta lidera un ranking que elaboró la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) e integra toda la región patagónica que concentra hoy el 64% de las regalías totales a nivel nacional. Una zona que anotó un incremento del 32% en su producción computable de crudo durante el primer semestre del año.
El peso específico de esta renta es el ancla financiera de los gobernadores: las regalías llegaron a representar el 11,77% de los ingresos totales de las provincias productoras durante el 2025. Otras jurisdicciones mantienen una participación secundaria pero clave para sus tesoros, con Chubut aportando el 13% y Santa Cruz el 8% del total nacional.
La "letra chica" que bloquea el derrame
Aunque, esa ola expansiva no encuentra correlato en las fábricas que pueden ser proveedoras de las cadenas de gas, petróleo y minería. Lejos del desarrollo en cadena, la metalurgia tuvo una contracción del 5,4% en 2026 y se empalma con retrocesos previos del 5,4% en 2024 y del 3,2% en 2025, dejando a la industria por debajo de los niveles de actividad de 2022, indicó un informe de Adimra.
Es la "letra chica" del RIGI la que no permite el avance nacional. El diseño normativo del régimen permite cumplir las cuotas de compre nacional apelando a vacíos legales. En este contexto recesivo preexistente, la reciente incorporación del upstream petrolero mediante el Decreto 105/2026 no hace más que agravar la tendencia, sumando más proyectos a un esquema defectuoso.
Avalancha de importaciones y "waivers"
Los registros aduaneros de los Vehículos de Proyecto Único (VPU) exponen la magnitud de esta asimetría. De los USD 284 millones FOB importados hasta mediados de año, una abrumadora mayoría esquivó la alta tecnología extranjera para enfocarse en bienes básicos que se fabrican a pocas cuadras de las grandes ciudades del país. El 87% del total de las compras al exterior se concentró en rubros que conforman el núcleo de la oferta metalúrgica nacional. Los proyectos importaron tanques y cisternas de acero por USD 75,2 millones, tubos para oleoductos por USD 11,2 millones e incluso partidas de simple bulonería (tornillos, tuercas y arandelas) repartidas entre seis proyectos distintos.
La estructura legal del esquema esconde una serie de "waivers" y cláusulas que diluyen el promocionado compromiso del 20% de compre local. La matemática de la ley achica la base exigible. De los USD 126.500 millones anunciados de inversión, la condición central de permanencia en el régimen se limita al monto mínimo, fijado en USD 16.100 millones. Es sobre una porción aún más chica, y no auditada públicamente, donde opera realmente el porcentaje de compre nacional.
La trampa de las obras y el discurso oficial
A este recorte inicial se suman excepciones letales para la competitividad de las plantas argentinas. La normativa permite que el 20% se compute mezclando bienes y obras sin proporción alguna. Como el movimiento de suelos o la construcción civil son ineludiblemente locales por cuestiones logísticas, un VPU puede cubrir su cuota íntegramente con gasto de obra, sin firmar un solo cheque a la industria manufacturera.
A su vez, el diseño incluye una cláusula de escape por precio y disponibilidad que exige al proveedor local competir comparando su valor ex fábrica contra el valor CIF importado, sumando aranceles, indicó la cámara de pymes metalúrgicas. Finalmente, la exclusión directa de los contratistas llave en mano del beneficio arancelario pone a las empresas argentinas a competir pagando tributos sobre sus insumos contra importadores exentos.
Mientras tanto, el Gobierno insiste con su narrativa oficial de que la maduración de Vaca Muerta traccionará a los sectores periféricos. En su último Informe de Política Monetaria (IPOM), el Banco Central intentó respaldar esta tesis validada en la metodología de Diferencias en diferencias con control sintético (SDID). El reporte oficial asegura: "Por cada puesto de trabajo asalariado formal generado en las petroleras, se crearon 3,2 puestos en otros sectores económicos de Neuquén".
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