
El bloque Sudamericano recibe el empuje del lecho marino, proceso que deforma la corteza e impulsa la elevación de la cordillera andina. La penetración profunda del suelo oceánico carece de uniformidad; existen franjas con baja inclinación denominadas “segmentos de subducción…
El bloque Sudamericano recibe el empuje del lecho marino, proceso que deforma la corteza e impulsa la elevación de la cordillera andina. La penetración profunda del suelo oceánico carece de uniformidad; existen franjas con baja inclinación denominadas “segmentos de subducción subhorizontal”, que modifican la distribución de sismos.
La dinámica interna de la Tierra mantiene a América del Sur en un estado de ajuste geológico constante. Frente a la costa del Océano Pacífico, la Placa de Nazca avanza de manera continua contra la Placa Sudamericana a una velocidad promedio de 6 a 8 centímetros por año. Esta colisión colosal no sólo dio origen a la imponente Cordillera de los Andes, sino que también convierte a la franja occidental del subcontinente en un foco constante de actividad sísmica.
Dentro de este complejo marco tectónico, Colombia, Ecuador, Perú y Chile se posicionan directamente sobre el punto de fricción más convulso de la región. Estos cuatro países comparten el riesgo inherente de encontrarse alineados con el Cinturón de Fuego del Pacífico, una mega zona donde se concentra aproximadamente el 90% de los terremotos de todo el mundo.
Qué es el fenómeno de activación dinámica que puede “encender” la falla de San Andrés a miles de kilómetros
Esta dinámica evoluciona desde hace millones de años y resultó clave para el levantamiento de la cordillera de los Andes. El peligro mayor surge cuando ciertos sectores de la falla quedan trabados mientras el desplazamiento continúa, lo que libera la deformación acumulada a través de terremotos de gran magnitud.
Asimismo, estudios recientes revelan variaciones considerables en la velocidad y geometría de dicha fricción a lo largo de la historia geológica.
El presidente del Consejo Superior Profesional de Geología Argentina, Claudio Parica, señaló que “los impactos reales provienen de la actividad sísmica y volcánica propia de las provincias cordilleranas, donde la interacción entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana es directa”.
La falla de San Andrés alcanza su mayor tensión en 1.000 años y reaviva la alarma mundial por el 'Big One'
¿Cómo impactan las placas tectónicas en la actividad sísmica en Sudamérica?
El impacto principal de la interacción entre placas radica en un fenómeno geológico conocido como subducción. La Placa de Nazca, al estar compuesta por corteza oceánica densa y pesada, se hunde o introduce por debajo de la Placa Sudamericana, cuya corteza continental es más liviana.
Desde el Servicio Geológico Colombiano (SGC) destacan en sus informes técnicos que la esquina noroeste de América del Sur constituye una de las zonas tectónicamente más complejas del planeta:
“La configuración actual de la margen NW de Sudamérica es una región sometida a una intensa deformación debido a la interacción de tres placas litosféricas: la Placa de Nazca y la Placa Caribe de afinidad oceánica, y la Placa de Sudamérica, además del Bloque Panamá al Noroccidente de Colombia”.
Un fuerte sismo de magnitud 7,2 sacudió a Perú y causó evacuaciones masivas en varias regiones
El impacto de esta mecánica tectónica se manifiesta en la región de tres formas clave:
Fallas tectónicas en California: los científicos lo describen como el mayor “estado de carga crítica” en mil años
Durante este proceso de fricción continua, las masas rocosas no se deslizan de forma suave; por el contrario, se traban y deforman lentamente. Esta compresión acumula inmensas cantidades de energía elástica durante décadas o siglos.
Cuando la tensión supera el límite de resistencia de las rocas o vence la fuerza de fricción, la falla se fractura abruptamente, liberando toda esa energía contenida en forma de ondas que sacuden la superficie terrestre.