
El pasado martes 11 de agosto se realizó el acto central conmemorativo con la presencia de autoridades judiciales, provinciales, municipales, fuerzas de seguridad y el acompañamiento internacional de la OEA. En Canal 5TV, la Inspectora de Justicia de Paz Mirta Allende, la Coordinadora del Programa de Facilitadores Judiciales Aymara Lascurain y Olama Perez Lugo, encargada de Comunicación Institucional, contaron cómo funciona el sistema.
Viernes 21 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 21:58hs. del 21-08-2026
El próximo martes 11 de agosto, el Poder Judicial de Corrientes conmemoró los 15 años de la implementación del Servicio de Facilitadores Judiciales, una iniciativa pionera que se ha consolidado como un pilar estratégico para garantizar el acceso directo a la justicia, la prevención de conflictos y la promoción de una cultura de paz en todo el territorio provincial. El facilitador judicial es un líder comunitario que, por su conocimiento del lugar donde vive y por el vínculo de confianza construido con sus vecinos, funciona como un nexo entre la comunidad y el sistema de Justicia. A través de capacitaciones específicas, puede orientar a las personas, colaborar en la búsqueda de acuerdos y acompañarlas en la realización de trámites o en la resolución de conflictos de baja intensidad.
Uno de los principales resultados del programa se refleja en las estadísticas acumuladas durante estos 15 años: más de 24.000 casos no llegaron a convertirse en procesos judiciales gracias a la intervención comunitaria de los facilitadores.
“Esos 24.000 casos que no entraron son 24.000 familias, personas que fueron asistidas, acompañadas y a las que sostuvieron desde otro lugar”, explicó Aymara Lascurain, al destacar que la tarea no solo contribuye a descongestionar los juzgados, sino que permite brindar una respuesta concreta a personas que muchas veces encuentran dificultades para acceder al sistema judicial.
El servicio adquiere una relevancia particular en las zonas rurales y en los parajes alejados. Allí, los facilitadores pueden recorrer largas distancias para asistir a vecinos que tienen dificultades para trasladarse hasta una dependencia judicial. En algunos casos, incluso utilizan medios de transporte como caballos o canoas para llegar a comunidades de difícil acceso.
La labor también incluye acompañamiento en gestiones sencillas que pueden convertirse en grandes obstáculos para quienes desconocen los procedimientos administrativos. Entre otras acciones, los facilitadores colaboran con trámites vinculados con documentación personal, jubilaciones y otros servicios, además de intervenir como nexo en situaciones que requieren orientación o comunicación con el juez de paz.
Otro aspecto destacado es su capacidad para facilitar la comunicación en comunidades donde se habla guaraní. En distintas localidades del interior, los facilitadores pueden actuar como intérpretes y contribuir a que el vínculo entre la Justicia y los vecinos sea más efectivo.
Actualmente, Corrientes cuenta con 186 facilitadores judiciales distribuidos en toda la provincia. Sin embargo, uno de los principales desafíos está en la ciudad Capital, donde solamente cinco personas cumplen esta función para una jurisdicción que comprende 27 barrios.
Desde el programa remarcaron la necesidad de sumar nuevos voluntarios en la Capital para ampliar la cobertura y fortalecer la presencia territorial del servicio.
La incorporación de facilitadores no requiere una formación profesional específica. Entre los requisitos se encuentran ser mayor de 18 años, saber leer y escribir y no desarrollar actividad política partidaria. Los facilitadores son elegidos por sus comunidades mediante asambleas y luego puestos en funciones por el juez correspondiente.
La tarea es voluntaria y se sostiene en el compromiso, la empatía y la vocación de servicio de quienes son reconocidos por sus propios vecinos como referentes comunitarios.
Quienes estén interesados en incorporarse pueden acercarse al Juzgado de Paz Barrial N.º 1, ubicado sobre avenida Chacabuco, frente a la Capilla Santa Rosa, o consultar en la Inspectoría de Justicia de Paz, ubicada en Casa Lagraña, en la esquina de Salta y Pellegrini. A 15 años de su puesta en marcha, el Servicio de Facilitadores Judiciales reafirma así una de sus principales premisas: acercar la Justicia a quienes más dificultades tienen para acceder a ella, promover soluciones consensuadas y evitar que conflictos que pueden resolverse en la comunidad terminen necesariamente en los tribunales.