
El menor fue hallado en un banco a más de 2.000 metros de altitud, en condiciones de niebla y lluvia, con una bebida y un refrigerio como únicos recursos mientras su padre continuaba el ascenso con su hijo mayor
Sábado 22 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 18:01hs. del 22-08-2026
Un hombre de 48 años fue reprendido por la Policía tras dejar a su hijo de 7 años solo en el Monte Fuji, la montaña más alta de Japón, durante varias horas y en condiciones de niebla y lluvia. El niño fue encontrado en un banco a más de 2.000 metros de altitud, con solo una bebida y un refrigerio, según reportaron medios locales.
El incidente ocurrió el jueves por la mañana en la ruta Fujinomiya, una de las vías de ascenso al volcán. Según informó la BBC, el padre le ordenó al menor que “esperara allí” después de que el niño se quejara del cansancio, y continuó el ascenso junto a su hijo mayor. El pequeño fue hallado cerca de la sexta estación de la ruta a las 07:30, hora local. Su padre, en tanto, había llegado hasta la octava estación, a unas tres horas de caminata del lugar donde dejó al niño.
Personal de un refugio de montaña dio la alerta a la Policía, que rastreó al padre y lo interceptó a su regreso. Los agentes no ocultaron su malestar. “Incluso si eso significa tener que renunciar a escalar la montaña juntos, dejar a un niño atrás es inaceptable”, le dijeron, según recogió Japan Today. El hombre se disculpó por lo que calificó como una decisión “apresurada”.
El Monte Fuji, con sus 3.776 metros de altura, es el pico más alto de la isla de Honshu y uno de los destinos de alpinismo más frecuentados del mundo. Ubicado entre las prefecturas de Shizuoka y Yamanashi, al oeste de Tokio, el volcán recibe alrededor de 200.000 visitantes por temporada. Para evitar la masificación, algunas rutas tienen límites diarios de acceso.
La ruta Fujinomiya, por la que ascendía la familia, parte desde la quinta estación de la montaña, accesible en transporte público. Desde ese punto, los guías de escalada estiman unas cinco horas hasta la cumbre y tres horas adicionales para el descenso, un recorrido que exige preparación física y condiciones climáticas favorables, dos factores que ese día estuvieron lejos de darse.