
¿Será la vuelta de Driussi la solución? ¿Podrán Borré o Beltrán cortar este índice? Eduardo Coudet y una marca de arrastre que desea cortar ante Vélez en el Monumental.
¿Será la vuelta de Driussi la solución? ¿Podrán Borré o Beltrán cortar este índice? Eduardo Coudet y una marca de arrastre que desea cortar ante Vélez en el Monumental.
Borré y Beltrán en la práctica, junto a Aníbal Moreno. Prensa River.
El alta médica para Sebastián Driussi, con posibilidades de reaparecer ante Vélez después de un mes de recuperación post desgarro, no sólo es una buena noticia para Eduardo Coudet porque aumenta la cantidad de variantes para el centro del área: el Gordo, además de ser el goleador del año (7) es el último ariete en convertir por torneos de Liga en una marca que preocupa y que Chacho debe ayudar a corregir para que ofensivamente River reaccione. Si es contra Vélez, rezan en Núñez, mucho mejor.
Porque de los últimos 10 goles que convirtió el equipo, sólo dos fueron de centrodelanteros: Rafael Borré descontó sobre el final ante Aldosivi, mientras que Driussi marcó frente a Gimnasia en la fase mata-mata del Apertura. Demasiado poco. Tanto es así que los defensores en ese lapso aportaron más gritos ( Marcos Acuña a San Lorenzo, Lucas Martínez Quarta a GELP y Gonzalo Montiel a Argentinos). Luego hubo tres de volantes ofensivos ( Ángel Correa, Juanfer Quintero y Tomás Galván) y de segundas puntas (dos de Colidio, ya en Vasco da Gama).
Se explica, por caso, que River haya salido agresivamente al mercado para buscar dos 9. Así llegaron Borré (u$s 2,5 millones, vino del Inter de Porto Alegre) y también Lucas Beltrán (préstamo con un cargo de u$s 500 mil y una obligación de compra de u$s 6,7 millones por el 54% de la ficha a la Fiorentina (paquete total de u$s 7,25 millones). Aunque sin la sinergia colectiva, el gol no apareció en el Clausura.
Cantidad, pero sobre todo calidad
La llegada de Thiago Almada y de Ángel Correa le permitieron a River empezar a esperanzarse con un volumen ofensivo más claro para permitirles a los delanteros tener mayor flujo de posibilidades de tiro. ¿En números? Borré pateó 3 veces (1 al arco) en cinco encuentros por la LPF, mientras que Beltrán lo hizo en 7 oportunidades (3 bien dirigidos) en la misma cantidad de juegos. Un mapa que explica por qué el equipo estuvo cuatro partidos sin convertir.
La finalización es un déficit que Coudet sabe que el equipo necesita corregir. Para elevar el volumen de jugadas de ataque. Para que esas situaciones se trasladen a remates, también: llegó a tocar un piso de apenas un tiro al arco en 90’ (Tigre, 0-1) y un techo de seis en el encuentro ante Rosario Central. En los últimos siete partidos ensayó 87 remates, 24 de ellos fueron a la zona de gol, pero sólo metió 3. O sea que apenas un 3,44% de los tiros terminaron en festejo.
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