
Los cambios en impuestos que aplicó el Gobierno más lo que proyecta de acá al 2027 tendrían un costo fiscal equivalente al 47% del Producto Bruto Interno (PBI).
Los cambios en impuestos que aplicó el Gobierno más lo que proyecta de acá al 2027 tendrían un costo fiscal equivalente al 47% del Producto Bruto Interno (PBI). La estimación se desprende de un informe del economista Nadin Argañaraz elaborado sobre datos del Ministerio de Economía y la Oficina de Presupuesto del Congreso.Entre 2024 y 2026 los cambios ya implementados acumulan una pérdida neta de recaudación cercana al 3% del PBI. El primer año arrojó un resultado positivo de 034% del producto pero luego se registraron caídas de 169% en 2025 y de 161% en 2026.Los tributos que aumentaron los recursos aportaron en conjunto 151% del PBI durante esos tres años. El impuesto a los combustibles explicó el 55% de ese incremento; Ganancias el 36%; y el monotributo el 9%.En sentido contrario las medidas que redujeron la recaudación representaron 448% del PBI. La eliminación del impuesto PAIS concentró el 43% de esa merma seguida por la reducción de los derechos de exportación con 19%; Bienes Personales con 18%; y los cambios en las percepciones de IVA con 11%.Los impuestos internos coparticipados explicaron otro 5% de la pérdida; los derechos de importación el 2%; mientras que el Fondo de Asistencia Laboral y la eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles representaron aproximadamente 1% cada uno.Para 2027 Argañaraz proyecta que las medidas tendrán un costo fiscal anual equivalente al 177% del PBI unos 016 puntos porcentuales más que en 2026. La diferencia se explicaría principalmente por la aplicación plena del Fondo de Asistencia Laboral financiado mediante una reducción de las contribuciones patronales y por el mayor costo de los cambios en Bienes Personales.Ese efecto sería parcialmente compensado por la desaparición del costo transitorio generado por el restablecimiento de los certificados de exclusión de percepciones de IVA y Ganancias en Aduana. Así al finalizar el mandato el costo fiscal acumulado de la política tributaria alcanzaría el equivalente al 47% del PBI.