
Tras el partido del Inter Miami, el Campeón del Mundo viajó a la Argentina y fue a ver el clásico con su familia.
Tras el partido del Inter Miami, el Campeón del Mundo viajó a la Argentina y fue a ver el clásico con su familia.
De Paul junto a Tini en el Cilindro.
De Miami al Cilindro. En menos de 24 horas. Rodrigo De Paul pasó de jugar con el Inter Miami a estar en Avellaneda para ver Racing-Boca. Un viaje relámpago para volver a la Argentina y disfrutar de una noche especial en la cancha de la Academia.
De Paul llegó al Cilindro acompañado por Tini y su hijo, fanático de Racing como él. Surgido de las Inferiores del club, Rodrigo nunca escondió su cariño por la Academia y siempre tiene presente sus raíces.
La visita, además, tuvo un mimo especial. Racing le regaló camisetas a De Paul y a toda su familia, que siguió el partido desde uno de los palcos del Cilindro.
Así, apenas unas horas después de haber jugado con el Inter Miami, el campeón del mundo se tomó un avión y apareció en Avellaneda. Menos de 24 horas entre un partido y otro escenario, pero con algo que no cambia: sus ganas de volver a Racing.
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