
Las imágenes enviadas por el vehículo muestran formas de 4 a 8 centímetros en el suelo, un registro inédito para esa misión que puede aportar señales de procesos antiguos
El vehículo Curiosity que la NASA envió a Marte encontró un campo lleno de figuras con forma de polígonos pequeños, de entre 4 y 8 centímetros, en el cráter Gale. Es la primera vez que este tipo de formas se observa tan de cerca en la misión.
Además, esto podría ayudar a entender cómo era Marte hace miles de millones de años, cuando pudo tener cambios entre momentos húmedos y secos.
Lo que hace especial este descubrimiento es el tamaño de los polígonos. Antes, otros satélites que giran alrededor de Marte habían encontrado figuras similares, pero de tamaños mucho mayores: entre 15 y más de 350 metros de diámetro.
Las formas halladas ahora por Curiosity son mucho más pequeñas, y esto da pistas sobre procesos que solo se pueden estudiar desde la superficie.
Las imágenes muestran el suelo cubierto por estas figuras geométricas. Se sabía que existían en otras partes del planeta, pero nunca se habían visto con tanto detalle ni tan cerca. Aún no está claro cómo se formaron.
¿Qué son estos polígonos? La explicación más aceptada por ahora es que se trata de grietas en el suelo, parecidas a las que se forman cuando el barro se seca y se agrieta.
Esta teoría ya se había sugerido en un estudio anterior, donde se propuso que los ciclos de humedad y sequía causaron estas formas. Es decir, en algún momento hubo agua que se evaporó, dejó el suelo húmedo y luego, al secarse, se formaron estas grietas poligonales.
Este proceso pudo haber ocurrido en una época llamada transición Noeica-Hespérica, hace entre 3.800 y 3.600 millones de años. Los científicos creen que en esos tiempos Marte pudo haber tenido un clima parecido al de la Tierra.
A pesar de la hipótesis sobre el barro, los expertos aún no están seguros del origen exacto de estos polígonos. Por eso, siguen estudiando sus formas y su composición para encontrar respuestas más claras.
Ashwin Vasavada, uno de los responsables de la misión en el laboratorio Jet Propulsion de la NASA, dijo que este campo de polígonos sorprendió a todo el equipo. Explicó que están midiendo con precisión sus formas y su composición, y esperan que los datos revelen cómo se formaron.
La pregunta principal es sencilla: ¿qué son estos polígonos y qué cuentan sobre el pasado de Marte? Por ahora, la mejor respuesta es que podrían ser grietas causadas por cambios entre humedad y sequía, pero no se descarta que existan otras causas, como el frío extremo, el deshielo, o movimientos internos del planeta.
El cráter Gale y otras regiones de Marte No es la primera vez que se ven estas figuras en Marte, pero sí es la única ocasión en que un vehículo las estudia tan de cerca. Esto hace que la información que aporta Curiosity sea especialmente valiosa para los científicos.
En otras partes del planeta, los satélites han detectado polígonos mucho más grandes. Por ejemplo, en regiones como Hellas Planitia, Noachis Terra y Margaritifer Terra se han encontrado grandes superficies agrietadas. Allí, las figuras suelen aparecer en el fondo de cráteres y podrían estar relacionadas con antiguos lagos o charcos de agua.
Hellas Planitia es la cuenca de impacto más grande de Marte, con unos 2.300 kilómetros de diámetro y más de 7.000 metros de profundidad. Este tipo de lugares ayuda a entender cómo se formaron las distintas estructuras del planeta y qué procesos antiguos las crearon.
La superficie de Marte ha cambiado muy poco en miles de millones de años porque, a diferencia de la Tierra, no tiene procesos como el movimiento de placas tectónicas, grandes erupciones volcánicas o ríos que modifiquen el paisaje constantemente. Aunque sufre tormentas de polvo, estas no han alterado mucho la superficie.
Hoy Marte es un mundo frío y seco, pero su suelo todavía guarda marcas de lo que ocurrió durante periodos muy antiguos, que se extienden desde hace 4.500 hasta 3.000 millones de años.
El periodo actual en Marte se llama Amazónico, y sigue mostrando señales de ese pasado lejano. El hallazgo del Curiosity ayuda a reconstruir la historia de un planeta que pudo ser muy diferente hace mucho tiempo.