
El Xeneize volverá a jugar el viernes ante Lanús en la Bombonera.
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La mala costumbre que Arruabarrena quiere erradicar en Boca: "Tenemos que..."
Hay una situación que se volvió demasiado habitual en Boca desde la llegada de Rodolfo Arruabarrena. El equipo empieza los partidos en desventaja, se ve obligado a correr de atrás y a buscar una reacción para intentar cambiar la historia. El propio entrenador ya lo marcó en más de una conferencia de prensa como uno de los aspectos que su equipo necesita corregir. Sin embargo, por ahora, la tendencia se mantiene: pasó también en el clásico con Racing.
De los 11 partidos que disputó Boca en este ciclo, en seis recibió el primer gol. Es decir, en más de la mitad de los encuentros tuvo que remontar desde atrás. Y no se trata solamente de una cuestión estadística: en varios de esos partidos, la desventaja llegó muy temprano y condicionó el desarrollo.
La primera vez ocurrió ante Deportivo Riestra, por la tercera fecha del ciclo: Boca terminó perdiendo 3-0 después de arrancar abajo. Luego pasó en la revancha frente a O'Higgins en Chile, donde el local se puso 1-0 y tuvo que ir a los penales para pasar de ronda en la Copa Sudamericana, luego de la victoria por el mismo marcador en la ida en la Bombonera.
También ocurrió en otros tres partidos. Frente a Vélez igualó 1-1; contra Recoleta consiguió dar vuelta el marcador y ganó 3-1 como local; y ante Platense también terminó 1-1 en Vicente López.
La lectura de estos seis partidos es que Boca sólo consiguió ganar uno que arrancó abajo en el marcador, dos los perdió y los otros tres los igualó en un gol.
El dato tiene además una contracara que el propio Arruabarrena utiliza como argumento: cuando Boca logra ponerse en ventaja primero, gana. Sucedió en cuatro de los 11 partidos del ciclo: ante Sarmiento, O'Higgins en la Bombonera, Estudiantes y Recoleta en Paraguay. En todos esos encuentros, Boca terminó quedándose con los tres puntos.
El restante partido de los 11 es el de Newell's, que arrancó ganando, se lo dieron vuelta y lo terminó empatando 2-2.
El Vasco y los jugadores lo saben
"Tenemos que empezar a ganar los partidos de entrada, las veces que empezamos ganando, los hemos ganado. Es algo que tenemos que mejorar", reconoció Arruabarrena, consciente de que la tendencia no es casualidad.
Nicolás Figal también se refirió a la dificultad que representa comenzar un partido en desventaja, especialmente cuando el rival golpea rápido. "Sabemos que cuando se ponen en ventaja los primeros 10 minutos se ponen muy difíciles".
Y, al mismo tiempo, rescató la reacción del equipo en el clásico ante Racing: "Recalco que el equipo tuvo carácter, salió a jugar un partido para mí excelente y creo que tuvimos las más claras".
El problema, entonces, no pasa solamente por la capacidad de reacción. Boca demostró en varias oportunidades tenerla. El desafío para Arruabarrena es conseguir que esa reacción deje de ser una necesidad. Porque cada vez que el equipo recibe el primer golpe, el partido cambia de escenario y aparece la obligación de remontar.
"Sabemos que acá los resultados mandan, por más que el equipo esté jugando bien e intente cosas buenas dentro del campo, necesitamos ganar", admitió Figal. Y cerró con una mirada optimista: "Jugando así de esta manera vamos a estar más cerca de lo que queremos".
Por ahora, sin embargo, Boca sigue teniendo que jugar demasiado tiempo con el marcador en contra. Y Arruabarrena ya lo señaló: para dar el próximo paso, necesita que su equipo empiece a ganar los partidos desde el comienzo.
Los seis partidos en los que Boca recibió el primer gol
26/07: Deportivo Riestra 3-0 Boca.
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