
El titular de la entidad, Gustavo Roselló, celebró el regreso de las licitaciones viales al sector privado, pero advirtió por la parálisis de la obra pública nacional, la pérdida de 120 mil empleos y el cierre definitivo de empresas familiares en el NEA.
En diálogo con Radio Sudamericana, el presidente de la Cámara de la Construcción de Corrientes, Gustavo Roselló, analizó el complejo panorama que atraviesa el rubro. Si bien valoró el retorno del esquema de concesiones en las principales rutas del país, trazó un diagnóstico preocupante sobre la parálisis de la obra pública y su impacto en el empleo regional.
Roselló consideró beneficioso que el Estado vuelva a licitar el mantenimiento de los corredores viales, aunque remarcó los límites del sistema con la inversión privada y peajes: "Es sumamente positivo que se haya vuelto a la senda de la concesión de rutas, sobre todo en los corredores más importantes del país. La obra la hará un privado y cobrará su uso para recuperar su inversión y mantenimiento", señaló.
Además, el empresario aclaró que las licitaciones abarcan solo una fracción de la red nacional: "Son solo 9 mil kilómetros de los 40 mil que tiene Vialidad. Del resto no se habla, son necesarias y están mal mantenidas".
Sobre el bajo impacto laboral en zonas locales, Roselló explicó que los trabajos exigidos no generarán un gran derrame económico: "La concesión es reparación, puesta en valor y mantenimiento de calzada, línea y banquina; no tienen previsto ensanchar un centímetro de ruta durante 20 años. Es algo que se hace con poco personal y propio, no generará un derrame en puestos de trabajo o ventas en otros proveedores".
Preocupación por el Corredor Belgrano
Al no estar incluido en esta etapa, enfatizó la necesidad de articulación entre Nación, Provincia y Municipio para el tramo que atraviesa las avenidas Independencia, Ferré y el puente: "Es necesario que haya una sinergia entre el corredor Belgrano y el Litoral. Cualquier problema que tenga un vehículo en el puente corta al medio a la ciudad".
Parálisis de la obra pública y pérdida de empleos
En cuanto al estado general de la construcción, Roselló contrapuso la realidad de las provincias mineras con la crítica situación que atraviesa el NEA debido al freno de los fondos nacionales: "Se perdieron entre mediados de 2023 y 2024 unos 120 mil puestos de trabajo, 80 mil de los cuales se cayeron en el segundo semestre de 2023. Eso no se recuperó y preocupa mucho", afirmó.
El dirigente remarcó que el diálogo con la administración central es contundente: "El mensaje de Nación es claro: 'No vamos a invertir en obras públicas'. No hay mucha alternativa y hay repercusión en el sector de proveedores, materiales, insumos y logística". Asimismo, agregó que el sector privado no logra compensar la caída debido a los altos costos del mercado. “En Chaco había más bajadas de obras como escuelas o viviendas, si bien Corrientes se amañó con su actividad y no sintió el impacto tan grande porque no tenía tantas obras de esas características pero de la mano de privados no vino esa reactivación porque el mercado está con precios muy altos.
Finalmente, advirtió sobre el impacto estructural que sufre el tejido empresarial local: "Las empresas constructoras son casi todas familiares. Antes se terminaba liquidando activos para sostener la actividad en los malos momentos, pero ahora vemos que ese paradigma está cambiando: muchos cierran sus puertas y no las van a volver a abrir. Levantar una empresa caída no es fácil", concluyó.