
La Unión Industrial Argentina (UIA) anticipó que la actividad industrial habría registrado en julio una suba interanual de alrededor de 14% aunque el resultado estaría explicado en parte por una baja base de comparación.
La Unión Industrial Argentina (UIA) anticipó que la actividad industrial habría registrado en julio una suba interanual de alrededor de 14% aunque el resultado estaría explicado en parte por una baja base de comparación. En la medición mensual en cambio el desempeño habría sido estable con una caída estimada de 06%. Con estos datos la industria acumularía en los primeros siete meses del año una baja de 2% frente al mismo período de 2025 y se mantendría 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023 calculó la entidad.El informe de la UIA señaló que varios indicadores vinculados a la construcción volvieron a mostrar retrocesos. Los despachos de cemento cayeron 46% mensual y el Índice Construya que reúne la venta de insumos para la construcción bajó 08%. También se registraron bajas en el consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales que cayó 35% mensual y se ubica 6% por debajo de los niveles de 2022. La producción de aluminio primario retrocedió 18% frente a junio aunque mantiene una mejora de 1% interanual y de 17% respecto de 2022. La industria metalmecánica por su parte permaneció estable (+01%) mientras que la producción de acero creció 3% mensual. Ambos sectores sin embargo continúan por debajo de los niveles de 2022.El desempeño fue dispar entre los alimentos y bebidas: la producción de bebidas y la actividad láctea crecieron 09% mensual mientras que la faena vacuna cayó 28% y acumula una baja de 6% interanual. La UIA describió el escenario como de “persistencia del estancamiento en la actividad industrial iniciado a mediados de 2025”. En el primer semestre la industria quedó 22% por debajo del mismo período del año pasado y 11% por debajo de 2022 con diferencias importantes entre sectores.Entre los rubros que mostraron crecimiento el informe destacó la molienda de oleaginosas y cereales la refinación de petróleo impulsada por Vaca Muerta y algunos segmentos como motos productos farmacéuticos y determinados alimentos. En sentido contrario registraron caídas los materiales para la construcción la siderurgia la industria petroquímica caucho y plástico y sectores de consumo masivo afectados por una menor demanda y una mayor competencia importada como textiles calzado electrónicos y maquinaria.Por último la UIA señaló que los bienes durables y semidurables (vehículos y electrodomésticos) fueron uno de los principales factores detrás de la caída industrial: acumularon una contracción de 212%. En contraste el consumo masivo tuvo un crecimiento acumulado de 18%.