
Cecilia Emilce Lazcano, de 16 años, fue encontrada con una profunda herida en el cuello en la localidad correntina de Alvear. “Nos cuesta creer que haya sido planificado por dos menores, creemos que hay un tercero al que le rendían cuenta”, dijo el Dr. Juan Saucedo abogado de la familia Lazcano
Martes 25 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 09:56hs. del 25-08-2026
En diálogo con Radio Sudamericana el Dr. Juan Saucedo abogado de la familia Lazcano, no descartó la participación de una tercera persona en el crimen de Cecilia de 16 años. “Desde la querella no estamos seguros si en los chats ellos hacen referencia a un familiar o a un externo, que haya sido el ideólogo o el que encargó este homicidio a estos dos menores. Nos cuestas creer que haya sido planificado por dos menores, creemos que hay una tercero al que le rendían cuenta”.
“Si bien no sería familiar directo de la madre de la novia del detenido, creemos que tendría relación con la familia. Descartamos de momento, lo que no significa que con los elementos que incorporemos a la causa no establezcamos que hubiera alguna responsabilidad del padre de la adolescente, porque sabemos que es policía y participaba en las investigaciones en Alvear”, agregó el letrado.
En este sentido el Dr. Saucedo contó que planteó sus dudas al Dr. Facundo Cabral fiscal de la causa y añadió “él no lo descarta pero ya tiene su hipótesis que según su criterio ya estaría establecido quienes son los responsables. El Dr. Cabral circunscribe a dos, al que está detenido y a su novia”.
“Nosotros queremos establecer con certeza si existe un tercero, que sean estos dos menores o en todo caso se aceptará si no se puede verificar científicamente o por lo menos con elementos más convincentes. Hasta ahora nos cuesta echar luz sobre algunos puntos que nos resultan oscuros para nosotros”, explicó.
Para el abogado querellante la tercera persona involucrada sería un adulto y remarcó “estamos convencido que se trata de un adulto y no creemos la teoría de que se trate de un persona imaginario de los menores. Porque se quiere decir que se trataba de un personaje imaginario que existe para los adolescentes, hay un interviniente adulto que es el que manipuló a los jóvenes, utilizándolos como instrumento y al que tendría un temor fundado, sería una persona peligrosa”.
Cabe destacar que en las últimas horas se conocieron una serie de mensajes recuperados del teléfono celular del supuesto asesino podría impulsar un giro decisivo en la investigación del ataque contra Cecilia Emilce Lazcano, la adolescente que fue degollada en la localidad correntina de Alvear a mediados del mes pasado.
Las conversaciones mantenidas principalmente entre el único joven detenido, identificado como J., y su novia, identificada como N., contienen referencias a un supuesto plan para atacar a la adolescente, ocultar el cuerpo y modificar la escena para instalar la hipótesis de un suicidio.
De supuesto suicidio a posible femicidio
“Todos se comieron el verso de que era un suicidio. Se levantó y todavía se mueve”, escribió J. en un mensaje de texto después de haber atacado a Cecilia Lazcano en un baldío situado en las inmediaciones de la antigua estación de trenes de Alvear.
Durante los primeros días, la muerte de la adolescente fue investigada bajo una hipótesis muy diferente. El 16 de julio, la fiscalía de Santo Tomé abrió un expediente por “averiguación de causales de muerte”.
Lesiones autoinfligidas de vieja data que Cecilia presentaba en sus brazos y una herida cortante en una de sus muñecas llevaron inicialmente a los investigadores a considerar la posibilidad de que se hubiera tratado de un suicidio.
Pero la investigación dio un giro días después. El análisis de una serie de mensajes y de imágenes registradas por cámaras de seguridad permitió reconstruir una secuencia distinta y establecer que, según la investigación, Cecilia había sido atacada por un compañero de cuarto año del Colegio Doctor Mamerto Acuña.
La frase escrita por el chico hacía referencia a lo que ocurrió después de la agresión. Gravemente herida, Cecilia consiguió levantarse y alejarse del terreno baldío. La puñalada en el cuello le había provocado el corte de la tráquea, por lo que ya no podía hablar. Aun así, comenzó a caminar de manera vacilante y errática por la zona, mientras perdía sangre a cada paso.
Frente a la vieja estación intentó pedir ayuda. Golpeó las puertas de varias viviendas, pero no consiguió que nadie advirtiera de inmediato la gravedad de lo que estaba ocurriendo. El corte en el cuello no la había matado en el acto, aunque la hemorragia era cada vez más intensa.
En medio de esa desesperada búsqueda de auxilio, dejó una señal que finalmente permitió alertar a una vecina. Cecilia pasó su anillo por debajo de la puerta de una vivienda, en un intento por demostrar que quien estaba del otro lado era una mujer que necesitaba ayuda.
La propietaria de la casa dio aviso a la comisaría local. Cuando llegaron los efectivos de la seccional de Alvear encontraron a la adolescente gravemente herida en la puerta de la vivienda. Fue trasladada primero en ambulancia al hospital local y, posteriormente, derivada a Santo Tomé, a 89 kilómetros de distancia.
Su estado era crítico. Había perdido una importante cantidad de sangre y finalmente se decidió un nuevo traslado hacia un hospital de la ciudad de Corrientes; murió durante la tarde.
Cuando la policía logró identificarla y comunicó el hecho a sus padres, la investigación todavía se orientaba hacia la posibilidad de un suicidio.
Sin embargo, las conclusiones de los médicos forenses modificaron el rumbo de la causa. Determinaron que tanto las heridas que Cecilia presentaba en el cuello como la lesión en la muñeca que provocaron su muerte no eran compatibles con lesiones que ella misma pudiera haberse causado, sino que habían sido provocadas por otra persona.