El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña continúa este martes 25 de agosto en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, con cuatro nuevos testimonios. Orlando Ezequiel Cáceres, el policía que durante la investigación aseguró que el ex comisario Walter Maciel -uno de los principales acusados- le ordenó modificar en el libro de guardia los horarios vinculados con las primeras horas de la búsqueda del niño, ratificó su acusación ante la Justicia
Martes 25 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 12:21hs. del 25-08-2026
En la mañana de este martes declaró Orlando Ezequiel Cáceres, el policía que durante la investigación aseguró que el ex comisario Walter Maciel -uno de los principales acusados- le ordenó modificar el registro de los horarios vinculados con las primeras horas de la búsqueda de Loan, fue el primero en declarar como testigo. El agente detalló cómo se enteró de la desaparición del niño y que en un primer momento le dieron la orden de cumplir funciones para custodiar una procesión que se realizaba en la localidad de 9 de Julio.
“Me pareció raro que no fuéramos a hacer la búsqueda, que era más importante que la procesión”, dijo el oficial. “Siendo aproximadamente las 16.45, recibo un llamado del oficial Torres, donde me dice que bajemos a base, que nos vayamos a la comisaría y que preparemos elementos, si teníamos buzo, que nosotros le llamamos tricota, o campera, linterna, todo lo que tengamos, que ya nos pasaban a buscar para ir al campo de la señora Catalina Peña”, contó. “Llegó el móvil con el comisario Maciel a cargo, el oficial Torres, el sargento Robledo y ahí nos dijo: “Vamos”. Nos subimos también con el sargento Chamorro, nos fuimos los cinco y nos fuimos directo al campo”, continuó en su relato.
Al ser preguntado si él asentó los horarios en el libro de guardia correspondiente al 13 de junio del 2024, Cáceres ratificó que Maciel le ordenó que cambiara el horario de salida al campo de la abuela de Loan. “Me dice que en el horario de la llamada ponga 16.15, más o menos. No recuerdo bien tampoco el horario. ‘Poné 16.15’, ‘pero jefe’, le digo yo. Y me dice él: “Poné lo que yo te digo, poné como yo te digo”. Y ese es el horario que me dijo él que ponga en el libro”, sostuvo.
“Poné la hora que recibiste el llamado y al instante que salimos”, me dijo. Sería que llegó el móvil y ya salimos. 16.15, creo que fue el horario que me dijo que ponga el llamado y ahí que ya salíamos hacia el campo", insistió el oficial, quien luego contó cuál fue el horario real.
“Y cuando estábamos en la procesión recibí el llamado 16.40 y de ahí fuimos a la comisaría en el móvil. Se fue a buscarle al comisario Maciel hasta el domicilio y habremos salido 16.50, más o menos en ese horario”, reveló. Cáceres le comentó la anomalía a uno de sus compañeros, quien también les expresó que le parecía extraño el pedido de Maciel. “Estos horarios no se modifican. Me pareció muy raro”, indicó.
A su vez dijo “como también a la tarde cuando (Maciel) venía, a veces a las 18 o 19 horas, nos pedía el libro, leía, nos daba el visto bueno y nos lo regresaba. Pero ese día en el horario que llegó a la mañana, no recuerdo bien, 7 u 8 de la mañana, nos pidió el libro, me pidió el libro y de ese momento no me devolvió más hasta el día 14 de junio a la tardecita noche que me lo devolvió”.
En ese sentido, añadió que él fue al campo de la abuela de Loan hacia las 17.05. “Estuve toda esa noche y regresé el día 14 en horas de la madrugada, como para continuar el libro, pero el libro nunca me llegó”, señaló.
“Llegamos hasta la casa de la señora Catalina, nos bajamos todos. Yo me bajo con mi cuaderno anotador. (...) Me bajé, agarré mi cuaderno y (Maciel) me dijo: “No, dejame. Yo hago las anotaciones y vayan todos al, al campo”. Nos dijo que nos pongamos en fila los cuatro, el oficial Torres, el sargento Chamorro, el sargento Robledo y yo, y que hagamos una fila cada 20 metros y que nos vayamos hacia el campo”, contó.
“Hablamos siempre que era raro lo que nos mandó a hacer. La actitud ese día del comisario era muy rara”, aseguró el testigo, quien insistió en haber sido presionado a cambiar horarios y la presencia de respeto o temor hacia la autoridad del comisario. También contó lo que escuchó acerca de la desaparición del menor.