
El ministro de Producción Walter Chávez recorrió el interior de Corrientes ante la inminente llegada del fenómeno El Niño a la Región. Mantuvo reuniones con productores y entidades rurales ante los pronósticos de precipitaciones intensas. Recomiendan planificar el manejo de la hacienda, prever campos altos y evaluar con tiempo las decisiones para evitar pérdidas si el agua avanza sobre las zonas productivas.
Martes 25 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 18:24hs. del 25-08-2026
El ministro de Producción de Corrientes, Walter Chávez, recorrió intensamente el interior provincial ante la inminente llegada del fenómeno meteorológico El Niño a la región. El funcionario provincial mantuvo reuniones con productores y entidades rurales para coordinar medidas de prevención.
Las recomendaciones centrales apuntan a planificar de manera urgente el manejo de la hacienda, prever el traslado de los animales a campos altos y evaluar con suficiente anticipación las decisiones comerciales y operativas, buscando evitar pérdidas críticas si el agua avanza sobre las principales zonas productivas de la provincia.
A diferencia de lo ocurrido en ciclos anteriores, como las inundaciones de 2016 o la histórica catástrofe de 1998, cuando el agua cubrió más del 58% del territorio correntino, el escenario actual cuenta con una herramienta: la información.
De acuerdo a las declaraciones del ministro en vivo en Radio Sudamericana, el avance tecnológico de la última década ha transformado radicalmente la capacidad de respuesta en el campo.
"La diferencia, en lo personal, creo que tiene que ver con la comunicación; las redes sociales y el acceso a la información hoy están al alcance de la mano de cualquiera. Eso coloca al productor en otro lugar, más allá de su experiencia", reflexionó el ministro.
Sin embargo, se debe lograr que los pequeños y medianos productores, que representan la gran mayoría del tejido productivo local, actúen a tiempo. En Corrientes existen algo más de 5.000 productores, de los cuales el 80% son pequeños establecimientos familiares asentados en cuencas vulnerables.
"Sabemos que el mediano o pequeño productor va a esperar hasta lo último porque la hacienda es, muchas veces, su único capital y no quiere desprenderse de ella. Pero lo que nosotros manifestamos es que es peor encontrarse con el agua al cuello y no tomar las medidas necesarias, perdiendo finalmente lo poco que uno tiene", advierte con firmeza.
Manejo ganadero y tareas hidráulicas "tranqueras adentro"
La ganadería es el pilar de la economía correntina y será el sector que reciba el mayor impacto por el volumen de hacienda expuesta.
Ante la falta de campos altos suficientes para albergar a todo el ganado de la provincia, la estrategia sugerida por la cartera de Producción definió: "Hay que prever campos altos, aunque sabemos que las opciones no son muchas. Por eso, la única alternativa viable es empezar a achicar el rodeo, desprendiéndose primero de los animales de descarte, como las vacas viejas. Siempre hay en el rodeo un porcentaje de descarte; lo ideal es empezar con eso y, a medida que el fenómeno avance, ir liberándose paulatinamente de la hacienda", explicó el funcionario.
La prevención no se agota en el manejo animal; el mantenimiento de la infraestructura hídrica es igual de crítico. Chávez señaló: "El Estado tiene la responsabilidad de trabajar en los conductos y limpiar los desagües en la parte pública, pero en la ruralidad ese trabajo también debe hacerse propiedad adentro. Es decir, tranqueras adentro".
El funcionario insistió en que cada propietario debe tomar cartas en el asunto para asegurar que el agua escurra de la manera más fluida posible:
"Cada uno en su campo o localidad sabe qué medidas tomar en cuanto a obras hidráulicas. Esto implica la limpieza y profundización de canales donde hace mucho tiempo no se hacen trabajos, ya que la maleza y los árboles que crecen allí actúan como tapones que impiden el escurrimiento del agua".
El "doble flanco" de los ríos y el impacto diferenciado por cultivos
La geografía correntina impone una vulnerabilidad particular frente a El Niño: no solo debe lidiar con las copiosas lluvias locales, sino con el comportamiento de los ríos Paraná y Uruguay que rodean la provincia. Tras un largo ciclo de sequías extremas que mantuvieron bajos los caudales, los pronósticos indican un crecimiento abrupto de los cursos de agua.
"Los ríos Paraná y Uruguay van a estar altos, lo que actuará como un tapón hidráulico e impedirá que los ríos internos desagüen con normalidad como estamos acostumbrados", detalló el ministro. La mayor preocupación técnica se centra en el río Uruguay, debido a que reacciona con extrema rapidez ante las copiosas lluvias registradas en el sur de Brasil, impactando directamente en la Mesopotamia argentina.
El efecto sobre la agricultura dependerá estrictamente de la etapa del ciclo en que se encuentre cada cultivo cuando el fenómeno alcance su pico de intensidad. Por ejemplo, la campaña de arroz está en pleno inicio, por lo que los arroceros deben extremar los recaudos de diseño hídrico de sus lotes. En contraposición, los frutilleros confían en el factor tiempo:
"Ojalá que el clima aguante y se estire hasta fines de octubre, lo que permitiría cosechar y salir de la producción sin pérdidas mayores", relató. El sector frutihortícola, caracterizado por campañas muy cortas, registrará la mayor volatilidad comercial y de precios.
Emergencia hídrica y articulación provincial
Ante la magnitud del riesgo, el Gobierno de Corrientes ya trabaja bajo un esquema de emergencia hídrica para agilizar la asistencia directa y planea declarar formalmente la emergencia provincial y nacional.
Esto permitirá abrir canales de asistencia con el Gobierno Nacional, aunque el ministro aclara que la ayuda estatal (como raciones de alimento para el ganado o subsidios) siempre tiene un alcance paliativo y que el verdadero escudo es la prevención individual de cada productor.
Paralelamente, Corrientes apuesta fuertemente a la integración regional, coordinando agendas hídricas y de desarrollo con provincias vecinas como Chaco, Misiones y Entre Ríos para conformar un bloque sólido de gestión ante eventos climáticos severos.
A pesar del panorama adverso, Walter Chávez destacó: "Lo que hay que destacar es que, más allá de estos fenómenos climáticos recurrentes, los productores no bajan los brazos. No es que hoy deciden vender toda su hacienda, poner un fondo de inversión e irse a tomar un año sabático. Todo lo contrario: al año siguiente vuelven a apostar con lo que les quedó, poniéndole el pecho a la situación. Es una característica de nuestro campo, del sector que sostiene el ingreso de divisas de todo el país".