
Propietario de 540 hectáreas destinadas al cultivo y apasionado por los caballos, aunque siempre mantuvo su vínculo con el fútbol.
Pocas semanas antes de dirigir su primera práctica como interino de River en el Predio Cantilo, Leonardo Ponzio fue una de las figuras que acapararon los flashes en la última Exposición Rural Argentina. Allí, tomó mate, se sacó fotos con gauchos y participó de la presentación de nuevos modelos de cosechadoras y drones inteligentes destinados al trabajo en el campo. El ídolo de River, quien acaba de asumir de manera interina tras la salida de Eduardo Coudet, construyó un presente estrechamente ligado al mundo rural desde que colgó los botines.
Y precisamente su adiós al fútbol profesional fue en diciembre de 2021, luego de ganarle 4-0 a Colón y alzar el Trofeo de Campeones. Aquel 31 de diciembre, saludé a todos por Año Nuevo y me fui del grupo de WhatsApp de los jugadores de River. Le pasé la administración a Javi Pinola y ahí dejé de ser jugador de River…”.
Desde entonces, su vida cambió por completo: volvió a la tranquilidad de Las Rosas, su pequeña ciudad natal en la provincia de Santa Fe, y se volcó de lleno al campo para continuar con la tradición familiar que iniciaron sus abuelos, transformándose en uno de los productores agropecuarios más reconocidos de la Argentina por su pasado como futbolista.
Ponzio con un drone de campo.
Su estancia, bautizada “Los Abuelos” en homenaje a los precursores de esta pasión familiar, cuenta actualmente con unas 540 hectáreas en las que se cultivan trigo, soja, maíz y girasol. Además, Ponzio trabaja junto a empresas de semillas y genética agrícola, una alianza que le permitió alcanzar una producción de hasta 12.000 kilogramos por hectárea.
Ponzio y su vida de campo.
Al momento de asumir como entrenador interino de River, es embajador de una marca de semillas, de una reconocida compañía internacional de cosechadoras y tractores, y de una marca de camionetas especialmente diseñadas para el trabajo en el campo.
Más allá de las tareas agrícolas, su fanatismo rural está en los equinos: es fanático de los caballos. Ponzio los define como su principal “cable a tierra” y su gran pasión dentro del mundo rural. Ese amor lo llevó a incursionar seriamente en el polo: tener, cuidar y disfrutar de sus propios caballos es lo que realmente lo relaja y le permite desconectarse de las presiones de su rutina.
La pasión de Ponzio por el polo
Comenzó a practicar polo en 2012, como una manera de despejar la cabeza del fútbol y encontrar un espacio de distensión. Tras su retiro de las canchas, dio un paso más y empezó a competir oficialmente en torneos como el Agro Polo Tour, además de compartir equipos con reconocidos jugadores de alto hándicap.
A la par de esta pasión por el mundo rural, nunca terminó de desvincularse del fútbol. Poco después de su retiro, disputó algunos partidos para el Club Atlético Williams Kemmis, de Las Rosas, que actualmente compite en la Liga Cañadense de Fútbol.
Su legado en el Club Williams Kemmis
Su vínculo con la institución también trascendió lo futbolístico. En enero de 2021, ganó las elecciones de la comisión directiva junto a su primo Agustín, quien asumió como presidente. Actualmente, el máximo cargo lo ocupa Tomás Ponzio, otro de sus primos, aunque Leonardo continúa ligado al club y colabora activamente con donaciones de materiales destinados a mejorar la infraestructura. Como reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la institución, una de las tribunas del estadio lleva su nombre.
Ponzio se entrena en el Kemmis. Instagram C. A. Williams Kemmis
Todos escuchan a Ponzio (prensa Williams Kemmis).
Además de seguir ligado al fútbol, mantuvo un fuerte vínculo con River. Tras su retiro profesional, en 2023 comenzó a jugar en el equipo Senior del club y, hasta su reciente asunción como director técnico interino, formó parte de la Secretaría Técnica junto a Enzo Francescoli. Sin embargo, su idea por entonces estaba lejos de convertirse en entrenador. “Soy joven, tengo mucha curiosidad por lo que viene y quiero ser alguien del lado del mundo del fútbol sin jugarlo. Me gusta mucho lo que es el tema secretaría técnica, coordinador, no de entrenador, no me veo”, contó en noviembre de 2022, en el programa Almorzando con Juana.
Pese a haber declarado en aquel momento que no se veía como entrenador, obtuvo el título de director técnico en 2021. Tras la salida de Coudet, asumió de manera interina el mando del plantel. Será su primera experiencia como entrenador al frente de un equipo profesional, aunque ya venía adquiriendo roce en el trabajo con grupos.
Ponzio y Francescoli, en la secretaría técnica.
Durante su etapa como secretario técnico, una de sus tareas fue acompañar a los juveniles del club durante los días de partido, tanto en las categorías mayores como en las más chicas. Además de representar al área dirigencial, su función consistía en estar cerca de los chicos, guiarlos, aconsejarlos y observar su evolución para detectar quiénes mostraban condiciones para comenzar a tener oportunidades y sumar roce con el plantel profesional.
Ponzio dirigió su primera práctica como DT de River. Foto: prensa River
Conocedor como pocos de los juveniles que hoy están y de los que vienen detrás, Ponzio tendrá ahora la oportunidad de hacer aquello que alguna vez dijo que no haría: dirigir. Y no en cualquier lugar, sino en el club de sus amores. Porque el amor, en definitiva, no entiende demasiado de planes ni de promesas: cuando River lo llamó, estuvo. Respondió. Y ahora aparece en un nuevo rol, con una misión tan clara como urgente: salir al otro campo. Porque esta vez también habrá que cosechar, pero victorias. Y cuanto antes, mejor.