
En el primer semestre del año, según los datos a los que accedió PERFIL, el Ejecutivo distribuyó 4,7 millones de preservativos en el marco del programa de Desarrollo de la salud sexual y la procreación responsable.
En el primer semestre del año, según los datos a los que accedió PERFIL, el Ejecutivo distribuyó 4,7 millones de preservativos en el marco del programa de Desarrollo de la salud sexual y la procreación responsable. Pero esta cantidad corresponde a una compra atrasada de 2025 –ese año no se entregó ninguno en todo el país–. Distintas organizaciones denuncian la caída del presupuesto en salud sexual y afirman que, más allá del ajuste, esto es parte de un plan para que los argentinos tengan más hijos.
En los hospitales y centros de salud del país las cajas que antiguamente ofrecían preservativos tienen el cartel indicador que promete la provisión gratis, pero están vacías. En el primer semestre del año el Gobierno entregó el 23% de los que tenía previsto distribuir como parte del programa de Desarrollo de la salud sexual y la procreación responsable, y ninguno de los más de 15 millones que proyectó en el marco del programa Respuesta al VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis virales, tuberculosis y lepra. Los motivos que argumenta, según pudo constatar PERFIL en el detalle de la ejecución física del presupuesto, son “demoras en el proceso de adquisición del producto” y “cuestiones logísticas en el armado de envíos a las jurisdicciones”.
En 2025 la entrega de preservativos fue suspendida por completo. En la misma información que relevó este medio se puede observar que, según el reporte del Ministerio de Economía, esto se debía a “bajas en el proceso de compra” (en respuesta al VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis virales, tuberculosis y lepra) y a "los procesos de adquisición en curso” (para el caso de la salud sexual y procreación responsable). Entre esos procesos menciona “la contratación directa nacional por razones de urgencia N° 80-0016-CDI25, que luego de la evaluación de ofertas tuvo que dejarse sin efecto” y la “compra directa internacional a través del Fondo de Población de las Naciones Unidas”. La única transacción que se materializó fue por 4.266.854 unidades y llegó el 16 de diciembre: este año se entregaron 4.270.896, es decir casi la misma cantidad que los que resultaron de esa adquisición demorada en 2025. PERFIL se contactó con el Ministerio de Salud para saber a qué se debía esto, pero hasta ahora no obtuvo respuesta.
En 2025, el Ministerio de Salud no entregó ningún profiláctico en todo el país
Durante el primer semestre del año tampoco se entregaron métodos anticonceptivos de larga duración para adolescentes: cero de los 56 mil previstos. Lo mismo confirmaron médicos del interior del país en reiteradas comunicaciones con este medio.
Por otro lado, entre 2025 y 2026 se eliminaron de la metas presupuestarias el asesoramiento a adolescentes en materia de salud integral reproductiva, la capacitación a docentes en salud sexual, y se reemplazó la distribución de medicamentos para la interrupción voluntaria del embarazo (que desapareció como meta, aunque debería figurar porque es una obligación en el marco de la Ley 27.610 vigente) por la entrega de Dispositivos Intrauterinos (DIU) no hormonales, aunque de los 100 mil presupuestados solamente envió el 12%.
Un estudio de Amnistía Internacional condensó la realidad de diferentes provincias y registró testimonios que muestran que, ante la falta de medicamentos para la IVE, las personas gestantes que pudieron hacerlo accedieron a un préstamo para pagar los tratamientos. “En algunos reportes el costo informado por un tratamiento de misoprostol y mifepristona alcanzó hasta $ 300 mil. En otros casos, ante la urgencia de encontrar soluciones, teniendo en cuenta que se trata de un procedimiento sensible al paso del tiempo, las mujeres y personas gestantes han incluso contemplado opciones de endeudamiento para acceder a la medicación o se han efectivamente endeudado”.
El recorte presupuestario va en consonancia con la retórica de Javier Milei. Durante su discurso en el Council of the Americas 2026 el Presidente afirmó que Argentina estaba “pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes” y deslizó que por ese motivo el país no llega a una tasa de natalidad que permita la reposición. “Esa pasión por asesinar niños en los vientres de sus madres nos está costando caro en términos de crecimiento económico y ni les cuento del sistema previsional”.
Pero los especialistas en el tema no opinan lo mismo. Un estudio conjunto de CEDES (Centro de Estudios de Estado y Sociedad), ELA (Equipo Latinoamericano de Justicia y Género) y REDAAS (Red de Acceso al Aborto Seguro) analizó la cantidad de recursos destinados a la salud sexual y reproductiva y concluyó que el ajuste en la materia podría haber evitado “240 mil embarazos no intencionales adicionales, más de 112 mil abortos, 452 muertes maternas y 2.600 muertes neonatales”. Por otro lado, recordaron, “la inversión en anticoncepción es una de las políticas públicas con mayor retorno para el desarrollo”. Cada dólar invertido puede generar hasta 120 dólares en beneficios económicos y sociales.
Desde ELA respondieron específicamente al discurso de Milei: “Criar un hijo hoy en Argentina cuesta por lo menos $ 697.268 por mes, pero el ingreso promedio es de $ 728.008. Muchas personas necesitan hasta dos o tres trabajos para subsistir, 92,3% de los hogares registra algún tipo de deuda y el 12,8% de las familias no llega a pagar lo que debe”.
Entonces, continuaron, “antes de preguntarse por qué nacen menos niños, quizás el Gobierno debería preguntarse: ¿cuánto cuesta tener un hijo en la Argentina que está construyendo?”.
La ONG fue más allá en su análisis y concluyó con una frase contundente sobre el ajuste y su consonancia con la postura oficial: “El plan para que tengamos más hijos ya está en marcha”.
Javier Milei criticó a los "pañuelitos verdes" y prometió otro recital para celebrar la baja de la inflación
Fundación Huésped y Pampa Energía unen esfuerzos para responder a una demanda creciente: la atención de la salud sexual