
La psicóloga y psicoanalista Romina Cáceres analizó en Radio Sudamericana la disminución de los nacimientos y vinculó el fenómeno con cambios culturales, sociales y psicológicos. También cuestionó el impacto del mundo digital sobre los vínculos y la conformación de las familias.
Domingo 30 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 11:25hs. del 30-08-2026
La caída de la natalidad en Argentina se convirtió en uno de los principales fenómenos demográficos de los últimos años. En diálogo con Radio Sudamericana, la licenciada en Psicología, psicoanalista y especialista en liderazgo y dinámicas poblacionales Romina Cáceres sostuvo que la situación debe analizarse más allá de las cifras y planteó una mirada crítica sobre los factores que, según su investigación, estarían detrás del descenso de los nacimientos.
Cáceres afirmó que la crisis demográfica "es más grave de lo que vemos" y señaló que, según su análisis, la Argentina habría registrado una disminución cercana al 50% de los nacimientos en menos de una década. Para la especialista, el fenómeno no respondería únicamente a cuestiones económicas o a decisiones individuales, sino que estaría relacionado con transformaciones culturales y sociales de largo plazo.
Durante la entrevista, Cáceres sostuvo además que existiría una estrategia internacional orientada a reducir la población de los países en vías de desarrollo. En ese sentido, mencionó al exsecretario de Estado estadounidense Henry Kissinger y documentos que, según afirmó, planteaban objetivos vinculados con la reducción de la población y el control de los recursos.
La psicóloga vinculó esta hipótesis con lo que definió como "guerra psicológica", mediante la cual determinados pensamientos y valores serían incorporados socialmente a través de movimientos culturales y distintas formas de propaganda.
En ese marco, Cáceres cuestionó particularmente algunas corrientes del feminismo y sostuvo que determinadas expresiones de estos movimientos habrían contribuido a instalar una percepción negativa de los vínculos entre hombres y mujeres.
"El feminismo es una de las piezas fundamentales culturales de esta guerra psicológica porque enfrenta a hombres y mujeres", afirmó durante la entrevista.
Según su interpretación, este proceso habría afectado la confianza entre las personas y dificultaría la conformación de parejas estables y familias. Cáceres relacionó este fenómeno con el aumento de los divorcios, las familias monoparentales y la disminución de las comunidades como espacios de contención.
Otro de los puntos centrales de su planteo fue el impacto de la tecnología y las redes sociales. Para la especialista, el mundo digital profundiza el individualismo y genera dinámicas diferentes a las de los grupos sociales tradicionales.
"En el mundo digital no hay límites, no hay orden", sostuvo Cáceres, quien consideró que las personas pueden quedar expuestas a una dinámica de masas en la que se debilita la construcción de identidad.
La psicóloga también planteó que el aislamiento social puede generar individuos más vulnerables a diferentes mecanismos de influencia. En ese sentido, vinculó el debilitamiento de los lazos comunitarios y familiares con una mayor posibilidad de manipulación social.
A lo largo de la entrevista, Cáceres incorporó además conceptos del filósofo Michel Foucault para referirse al denominado "control biopolítico". Según explicó, se trataría de mecanismos de poder que ya no actuarían solamente sobre los grupos o territorios, sino también sobre los cuerpos y los procesos biológicos de las personas.
En esa misma línea, cuestionó el uso histórico de métodos anticonceptivos y sostuvo que su implementación inicial habría tenido una relación particular con poblaciones pobres de países en vías de desarrollo. También vinculó esta cuestión con lo que definió como "darwinismo social".
La especialista sostuvo que todos estos factores deberían ser considerados al analizar por qué cada vez más jóvenes manifiestan que no quieren tener hijos.
"Yo no sé si vos hablás con los más jóvenes, Daniel, no quieren tener hijos. No quieren, no quieren saber nada", señaló durante la entrevista.
Para Cáceres, la discusión sobre la natalidad no puede limitarse a la cantidad de nacimientos. También debe contemplar el estado de los vínculos familiares, la fortaleza de las comunidades, el impacto de la tecnología y las condiciones psicológicas y sociales en las que las nuevas generaciones toman decisiones sobre su futuro.
La especialista consideró que la combinación de individualismo, debilitamiento de los vínculos y transformaciones culturales constituye uno de los elementos centrales para comprender la actual crisis demográfica.