
Los empleados de la firma Musimundo se presentaron a cumplir sus tareas, pero encontraron las sucursales cerradas con candados. Aseguran que fueron despedidos
Los trabajadores de Musimundo en Corrientes atraviesan momentos de profunda incertidumbre luego de ser informados verbalmente de sus despidos. Tras el cierre de las sucursales, este lunes se presentaron en sus puestos laborales, pero encontraron las persianas bajas y las puertas cerradas con candados.
José Luis, uno de los empleados afectados, dialogó con Radio Sudamericana y contó que hasta el momento no recibieron ninguna notificación formal. Tampoco saben si cobrarán el último mes trabajado ni cómo se abonarán las indemnizaciones correspondientes. “Nos dijeron de palabra que estábamos todos despedidos y que entre hoy y mañana nos iban a llegar los telegramas a nuestras casas”, relató.
Por recomendación de sus abogados, los trabajadores acudieron a las sucursales en sus horarios habituales. El objetivo fue dejar constancia de que se presentaron a cumplir sus tareas y que no pudieron ingresar. “Nos pidieron que viniéramos como un día normal. Si no nos abrían la puerta, teníamos que filmar, esperar media hora y volver a filmar para demostrar que nos presentamos a trabajar de buena fe”, explicó José Luis desde el local de la peatonal Junín, entre San Juan y Mendoza.
Según indicó, todavía esperan las cartas documento para conocer formalmente los términos de la desvinculación y definir los próximos pasos legales.
El trabajador contó que la situación se precipitó durante la jornada del sábado. Cerca de las 10.30, empleados de la sucursal de avenida Cazadores Correntinos avisaron que habían sido despedidos. Luego comenzaron a conocerse cierres en otros locales.
Sin embargo, el personal de la peatonal Junín continuó trabajando con normalidad hasta las 20.30. “Nos hicieron trabajar hasta el último minuto. Durante toda la tarde veníamos preguntando qué iba a pasar, pero nos hicieron esperar hasta el cierre. Recién ahí nos dijeron que estábamos todos despedidos”, afirmó.
José Luis también señaló que, durante los meses anteriores, desde la empresa les habían transmitido que se negociaba la venta de Musimundo y que los nuevos propietarios mantendrían los puestos de trabajo y la antigüedad del personal. “Siempre nos dijeron que la empresa se vendía a otro dueño y que nosotros íbamos a conservar nuestro trabajo. Por eso nos quedamos tranquilos”, sostuvo.
Tres meses sin recibir mercadería
Aunque no tenían una confirmación oficial, los empleados comenzaron a advertir señales de la crisis. Una de las principales fue la falta de mercadería en las sucursales. “Hace tres meses que no recibíamos productos. Cada vez teníamos menos y ya era algo raro, porque levantar un local así parecía prácticamente imposible”, expresó.
Los inconvenientes, de acuerdo con el testimonio, habían comenzado un año atrás. En agosto de 2025, la empresa empezó a pagar los salarios de manera fraccionada. Primero depositaba el 60% y luego completaba el 40% restante.
“Nos decían que lo hacían para poder sostener la cadena de compra de mercadería, pero nunca lo informaron oficialmente por los canales internos de la empresa. Desde ahí empezó a ser todo raro”, recordó.
La mayor preocupación de los trabajadores está relacionada con el pago del último mes y las indemnizaciones. La situación se encuentra atravesada por el concurso de acreedores de la firma, lo que genera todavía más dudas. “Trabajamos todo el mes y no sabemos si nos van a pagar. Nadie quiere trabajar un mes gratis. Por lo menos tienen que pagarnos el sueldo y después arreglar la indemnización”, agregó José Luis en este medio.
El empleado recordó que otros locales habían cerrado el 30 de junio. En esos casos, el personal recibió el salario y el aguinaldo, pero, según aseguró, no habría cobrado la primera cuota de la indemnización acordada. “Ahí empezamos a desesperarnos y a averiguar qué estaba pasando. Sentimos que nos engañaron en todo momento”.
Unas 40 familias correntinas quedaron sin sus puestos de trabajo
Según detalló el representante de los trabajadores, en la sucursal de la peatonal Junín trabajaban 13 personas; en el shopping, alrededor de 15; y en los locales de Maipú y Cazadores Correntinos, seis empleados en cada uno. En total, serían aproximadamente 40 los trabajadores afectados en la capital correntina.