
El doctor Alejandro Szkope, integrante del equipo de neurocirugía del Hospital Pediátrico Juan Pablo II, detalló en Radio Sudamericana el abordaje de alta precisión realizado a una paciente de 13 años. Con tecnología de vanguardia provista por el Ministerio de Salud provincial, lograron intervenir una lesión cerebral profunda de manera mínimamente invasiva y con una rápida recuperación.
Jueves 03 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 18:59hs. del 03-09-2026
Un avance de alto nivel para la salud pública de la provincia se concretó en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II de la ciudad de Corrientes, donde un equipo multidisciplinario realizó por primera vez una intervención quirúrgica cerebral utilizando un sistema de neuronavegación. El profesional a cargo de la operación, doctor Alejandro Szkope, dialogó con Radio Sudamericana para explicar el alcance de este hito médico que benefició a una adolescente de 13 años.
“La neuronavegación es un GPS que usamos los neurocirujanos dentro del cerebro, previo a la cirugía, para abordar el problema o tomar muestras. Son procedimientos mínimamente invasivos que nos guían milimétricamente hacia la lesión”, precisó Szkope durante la entrevista radial.
Respecto al funcionamiento técnico del equipamiento, el neurocirujano detalló la metodología previa y el desarrollo dentro del quirófano: “Se hace una resonancia previa donde se ve la imagen del cerebro en tres cortes, y eso se fusiona a la computadora que tiene la neuronavegación. A través de ciertas marcaciones, proyecta esa imagen sobre la posición real de la cabeza del paciente y nos permite saber la ubicación exacta de la afección. Es una tecnología que tiene precisión milimétrica, algo fundamental porque en el cerebro cualquier desviación puede causar lesiones muy graves”.
Mínima invasión y evolución favorable
El caso tratado correspondió a una paciente pediátrica que presentaba un cuadro delicado en una zona de difícil acceso dentro de la estructura cerebral. “Se trató de una adolescente de 13 años que tenía una conexión purulenta en el cerebro, muy profunda. Tradicionalmente, para llegar ahí hay que sacar la tapa del cráneo y el daño que se genera en el tejido cerebral es mucho mayor. En cambio, con el neuronavegador, mediante un solo orificio y una aguja guía, accedimos directamente al sector a operar”, explicó el profesional.
Szkope destacó la rapidez y efectividad del procedimiento, que derivó en un postoperatorio sumamente positivo: “Tomó un tiempo corto, lo cual es excelente para la paciente. La mayor satisfacción de nosotros es ver cómo se recupera; esa misma tarde la chica ya estaba sentada en su cama. Por el tipo de intervención, tras el procedimiento se hace una tomografía para descartar lesiones con la aguja, pero la evolución fue excelente”.
El médico subrayó además la celeridad y la respuesta del sistema sanitario provincial para disponer del equipamiento técnico requerido para la intervención. “Son máquinas que se alquilan y, cuando se precisa, el Ministerio de Salud responde rápidamente. Se trata de una pantalla, una especie de antena y una aguja que funciona como guía. Para utilizarla se necesita un técnico que nos da las indicaciones de calibración y, una vez programada, su uso es muy sencillo: funciona como un puntero láser que apunta al cerebro y nos dirige hacia la lesión”, remarcó.
Trabajo en equipo y tradición médica
La intervención fue el resultado de un debate analítico llevado adelante por los cuatro especialistas que componen el servicio de neurocirugía del hospital pediátrico capitalino, quienes evaluaron las alternativas terapéuticas para optar por la vía de menor riesgo.
Al ser consultado sobre su trayectoria personal y el nivel de la especialidad en la región, Szkope compartió sus orígenes en la medicina: “Vengo de una familia de neurocirujanos; mi papá lo era y desde chico estaba metido en el tema porque nos llevaba al quirófano. Entré a estudiar medicina sabiendo que quería especializarme en esto. Me formé en el Hospital Británico, luego completé estudios en Londres y hace diez años trabajo en el Hospital Pediátrico. La neurocirugía en Argentina tiene un nivel bastante alto; obviamente dependemos de la infraestructura y del nivel de formación, pero el compromiso con los pacientes es absoluto”.