
En el marco del mes de concientización, Fabrina Miretto Rama, diplomada en Salud Mental y arteterapeuta profesional, dialogó con Radio Sudamericana sobre la importancia de romper el silencio, recuperar la escucha y pedir ayuda ante una situación de sufrimiento emocional en el marco del Mes de Concientización sobre la Prevención del Suicidio.
Viernes 04 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 10:17hs. del 04-09-2026
Septiembre propone visibilizar una problemática que durante mucho tiempo estuvo rodeada de silencios, prejuicios y temores. En diálogo con Radio Sudamericana, Fabrina Miretto Rama sostuvo que hablar responsablemente sobre el suicidio es fundamental para prevenirlo y acompañar a quienes atraviesan una situación de profunda angustia.
“Hablar de suicidio es la única manera que tenemos de prevenirlo. Uno no puede prevenir aquello de lo que no se habla”, afirmó la especialista, quien además es coautora del proyecto Bitácora de Emociones, una herramienta orientada a registrar, reconocer e integrar las emociones mediante la neurociencia y el arte como puente.
Miretto Rama explicó que no se trata solamente de hablar de la muerte, sino de reconocer el sufrimiento de personas que sienten que no encuentran una salida o que están solas frente a lo que les sucede.
Jóvenes y adultos mayores, entre los grupos más vulnerables
En contacto con este medio, la profesional expresó su preocupación por el crecimiento de los casos entre adolescentes y adultos jóvenes, aunque advirtió que tampoco debe dejarse de lado la situación de los adultos mayores.
En relación con los más jóvenes, señaló que todavía se encuentran desarrollando recursos cognitivos, emocionales y sociales para afrontar la frustración, la ansiedad y determinadas situaciones de crisis. A esto pueden sumarse conflictos familiares, soledad o dificultades para construir redes de contención.
También se refirió al impacto que provoca un suicidio en familiares y personas cercanas. Según explicó, se trata de un duelo con características particulares que puede modificar profundamente la estructura emocional y cotidiana de quienes atraviesan la pérdida.
“Hablar de suicidio no va a motivar el suicidio. Al contrario, va a abrir una puerta para que la persona que está atravesando un dolor perturbador pueda empezar a hablar”, remarcó Miretto Rama.
La especialista indicó que las preguntas deben ser claras y concretas. Si una persona reconoce que pensó en quitarse la vida, consideró indispensable activar inmediatamente las redes de ayuda: recurrir a profesionales de la salud mental e involucrar a familiares, amigos y otros referentes cercanos.
“El dolor no debe convertirse en un debate”
Miretto Rama cuestionó algunas respuestas frecuentes frente a la angustia, como “tenés que ser fuerte”, “tenés todo para ser feliz” o “tenés que estar bien”. Para la profesional, esas expresiones pueden invalidar lo que siente la otra persona.
“La persona que se suicida no quiere terminar con su vida, quiere terminar con un sufrimiento que ya le resulta imposible de sostener”, explicó. “No podemos discutir con el dolor del otro. Necesitamos una respuesta desde la presencia. El dolor no se tiene que convertir nunca en un debate”, sostuvo.
Hiperconectados, pero cada vez más solos
La arteterapeuta planteó que las redes sociales suelen mostrar apenas una pequeña parte de la vida de las personas, principalmente viajes, logros, vínculos y momentos felices.
Esa exposición, advirtió, puede impulsar comparaciones irreales, especialmente entre adolescentes y jóvenes que observan a personas de su misma edad exhibiendo éxito económico, viajes o bienes materiales que no representan la realidad de la mayoría. “¿Estamos realmente hiperconectados o estamos mostrando algo que queremos que el otro simplemente vea?”, preguntó.
“Que podamos pedir ayuda. Es difícil, pero es necesario”, agregó en Radio Sudamericana.