
María de los Ángeles Solís, mamá de Felipe Adamczuk, el niño chaqueño de tan solo dos años que fue diagnosticado con neuroblastoma en enero pasado durante unas vacaciones en Brasil, contó en comunicación con Radio Sudamericana cómo se encuentra el niño luego del trasplante autólogo realizado en el Hospital Garrahan.
Sábado 05 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 17:07hs. del 05-09-2026
Felipe fue diagnosticado con cáncer a fines de enero, mientras su familia se encontraba en Brasil. Desde entonces, permanece junto a sus padres en Buenos Aires, donde recibe atención especializada en el Hospital Garrahan y continúa con las distintas etapas de su tratamiento.
El niño chaqueño Felipe Adamczuk continúa con su tratamiento contra el neuroblastoma que le fue diagnosticado a comienzos de este año. Luego de someterse a un trasplante autólogo en el Hospital Garrahan, su mamá, María de los Ángeles Solís, contó en comunicación con Radio Sudamericana que el pequeño se encuentra bien y que ahora comienza una etapa de recuperación y cuidados estrictos.
“Felipe está bien dentro de los parámetros esperables post trasplante, quimioterapias de altas dosis que le pasaron antes de este trasplante”, explicó Solís.
Según relató, los médicos les indicaron que desde este momento comienzan a contar 30 días durante los cuales Felipe permanecerá internado de manera estricta y aislada. Además, quienes lo acompañan deberán mantener determinados cuidados para protegerlo durante este período.
“El lleva 20 días internado y la verdad que la lleva muy bien él. Nosotros tratamos de darle una vida normal dentro del hospital y de las posibilidades que tenemos. Él es un niño muy fuerte, nos sorprende a nosotros y a los médicos. Cada parte del proceso lo supera muy bien, las complicaciones son mínimas”, contó.
La mamá explicó que el tratamiento todavía no terminó. Después del trasplante, Felipe deberá atravesar otras etapas, entre ellas la radioterapia y la inmunoterapia.
“Todavía nos falta la radioterapia, nos falta la inmunoterapia que es otro paso también muy importante. Aunque ya es lo menos invasivo lo que viene”, señaló.
Solís explicó que esta etapa es especialmente delicada porque, después de las quimioterapias de altas dosis y el trasplante, los valores de sangre de Felipe se encuentran en niveles muy bajos. Por ese motivo, deberán extremar los cuidados mientras esperan que su médula se recupere progresivamente.
“Esta sería la parte más compleja del trasplante ya que su cuerpito queda en valores mínimos, la sangre está con los valores mínimos, entonces hay que cuidarlo como si fuese un cristal y esperar de manera progresiva que su médula se vaya recuperando y prendiendo para que su cuerpo funcione con normalidad”, explicó.
En relación con la atención que recibe, la mamá destacó el trabajo del equipo médico del Hospital Garrahan y la tranquilidad que les brinda el acompañamiento profesional.
“Estamos en el mejor lugar del país, sin dudas, la cantidad de profesionales y de equipos médicos que están encima de él. Es impresionante la dedicación, están un paso adelante de cualquier cosa que a él le pueda llegar a pasar, ofreciendo tranquilidad más que nada a nosotros que entendemos poco de esto”, sostuvo.
Solís también recordó que durante el tratamiento se logró extirpar el 100% del tumor y destacó la manera en que Felipe enfrenta cada instancia.
“Él está luchando de una manera impresionante. Yo creo que conscientemente él no entiende lo que está pasando, pero le pone toda la energía que por ahí nosotros los adultos nos achacamos un poco más porque sabemos lo que puede pasar”, expresó.
Y agregó: “Él se levanta como un niño normal y tiene ganas de jugar, de estar con nosotros. Él se adapta a todo”.
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