
El espectáculo protagonizado por Noelia Marzol y Jonathan Lazarte se presentó el sábado por la noche en la ciudad. La propuesta combinó tango clásico y moderno, sensualidad y una puesta escénica marcada por distintos personajes y ambientes.
Domingo 06 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 19:37hs. del 06-09-2026
El Teatro Municipal de Goya fue escenario el sábado por la noche de la presentación de Bloody Tango, el espectáculo protagonizado por Noelia Marzol y Jonathan Lazarte. La propuesta sorprendió al público con una puesta que combinó diferentes estilos del tango, una estética marcada y momentos de participación de los espectadores.
La obra propone una historia atravesada por la sensualidad, la oscuridad, las tentaciones y el amor. Los distintos personajes viven experiencias intensas al ingresar a un hotel, donde cada habitación plantea un ambiente diferente y convierte a los espectadores en testigos de las situaciones que atraviesan los protagonistas.
El espectáculo combina elementos del tango clásico y moderno con una puesta provocativa y una fuerte presencia de los bailarines, generando distintas sensaciones entre quienes asistieron a la función.
El despliegue artístico recibió el reconocimiento del público, que acompañó la presentación con aplausos y una ovación para los integrantes de Bloody Tango.
Uno de los momentos destacados llegó durante el saludo final, cuando Noelia Marzol invitó a algunos espectadores a subir al escenario y participar de una milonga. La propuesta permitió que parte del público dejara de ser espectador para convertirse también en protagonista del cierre.
La noche tuvo además un cierre especial con la incorporación de la música tradicional de Corrientes. Junto a sus bailarines, Marzol participó de una fusión entre tango y chamamé, en un momento especialmente celebrado por los presentes.
Entre los invitados que subieron al escenario estuvo Carlos Ginochi, director y actor teatral de Candilejas, quien luego aprovechó la ocasión para invitar al público a acompañar al grupo vocacional en la función de “77 Años No es Nada”, prevista para el domingo.
La presentación también permitió destacar el vínculo generado entre los artistas y el público de Goya. Marzol agradeció la calidez y la amabilidad de los espectadores y, antes de finalizar su participación en la ciudad, se tomó una fotografía con los presentes a modo de selfie.
La noche dejó así una muestra del interés del público goyano por las distintas expresiones artísticas y un cierre que unió dos géneros profundamente vinculados con la cultura argentina: el tango y el chamamé.