
El jet privado de Otto Aerospace apuesta por revolucionar el interior de los aviones
El jet privado de Otto Aerospace apuesta por revolucionar el interior de los aviones
Hace un año te contamos la historia de Otto Aerospace y su Phantom 3500, un avión sin ventanillas que pretende convertir sus paredes en una vista panorámica hacia el exterior. Por contraintuitivo que suene, la compañía ha tenido una idea: que en un avión sin ventanillas se vea mejor que nunca qué hay a nuestro alrededor cuando volamos.
Un año después, el proyecto ha ido cogiendo forma
Otto Phantom 3500. El Phantom 3500 de Otto Aerospace es un proyecto que debería a empezar a cuajar el próximo año. El año pasado te contamos este curioso proyecto que aspira a llenar de pantallas el fuselaje del avión, eliminando todo rastro de ventanillas.
A este concepto le llamaron Super Natural Vision, un sistema de pantallas que debería mostrar el exterior en tiempo real gracias al uso de cámaras. Ese concepto futurista tiene, según la compañía, la ventaja de mejorar la aerodinámica y con ello el consumo del aparato pero también de simplificar la construcción del fuselaje ahorrando costes.
¿Qué hay de nuevo? Para empezar, si has entrado en el enlace anterior habrás visto que la compañía ha cambiado de nombre y ahora ya no se llama Otto Aviation. Ahora, la empresa ha adoptado el nombre de Otto Aerospace, lo que da una idea de que su objetivo va mucho más allá del transporte comercial medianet jets privados.
Pero lo más importante es que la compañía ha llegado a un acuerdo con Flexjet, quienes manejan enormes flotas de jets privados, para que el Phantom 3500 pase a formar parte de su flota. El acuerdo contempla un pedido en firme de 300 aviones y entregas a partir de 2030. No se ha hecho público a cuánto asciende la cifra de compra, lo que sí se estima en medios especializados es que el avión costará unos 19,5 millones de dólares por unidad pero no hay una cifra confirmada del paquete de compra de 300 aviones de este tipo.
¿Es posible? Según sus creadores, desde luego. Y teniendo por delante la compra de 300 aviones, más vale que lo sea dirán en Flexjet. Según la empresa, los primeros vuelos de este jet privado empezarán a realizarse en 2027 con vistas a la homologación por parte de los reguladores estadounidenses.
En su comunicado, Flexjet señala que la compra de 300 unidades de este aparato es una de las mayores que se han registrado en la aviación privada y que servirá para redefinir lo que es volar utilizando un servicio de este tipo.
¿Se puede homologar?. A la hora de poner en marcha este proyecto, hay una duda importante a la que Otto Aerospace tendrá que dar respuesta. Si quiere entregar los primeros aviones en 2030, eso sí, debería tenerla controlada.
Para homologar un avión, el Código de Regulaciones Federales del Gobierno de EEUU señala que "en cada salida de emergencia se debe disponer de medios que permitan ver las condiciones en el exterior de la salida cuando esta se encuentre cerrada". Es decir, que exista una ventana o un sistema fiable que garantice la visualización del exterior sin inconvenientes.
¿Y no es muy caro? La otra gran pregunta a la que se habrá enfrentado Otto Aerospace es el tema de la cuantía de llenar todo el fuselaje de pantallas. Y es que para ello tendrá que utilizar paneles flexibles de una gran calidad y con una conexión con sus cámaras exteriores lo suficientemente rápida para no generar ningún tipo de mareo como consecuencia de un posible lag entre la imagen y el movimiento del vehículo.
Así mismo, llenar el avión de pantallas también comporta un problema de gestión del cableado que se multiplicará respecto a cualquier otro tipo de sistema y que añadirá peso al conjunto. Con todo, la compañía asegura que reduce a la mitad el consumo de combustible de otros jets privados que ahora mismo están en funcionamiento.
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