
El lateral izquierdo sacó un bombazo para convertir el 1-0 de Boca ante Paranaense en Salta. Mirá...
El lateral izquierdo sacó un bombazo para convertir el 1-0 de Boca ante Paranaense en Salta. Mirá...
Blanco convirtió el 1-0 de Boca (Foto: Javier Rueda / El Tribuno)
El regreso de Rodolfo Arruabarrena a Boca tuvo un detalle cargado de simbolismo. Porque el primer gol del segundo ciclo del Vasco como entrenador lo convirtió un futbolista de la misma posición que lo llevó a convertirse en un histórico del club: un lateral izquierdo. Un número tres. De Blanco para el Vasco. De un tres para otro tres.
A los 15 minutos del primer tiempo del amistoso frente a Paranaense, en Salta, Santiago Ascacibar descargó hacia atrás para Lautaro Blanco. El lateral controló, levantó la cabeza y sacó un zurdazo tremendo desde afuera del área que se clavó junto al palo para el 1-0 de Boca. El primer grito de la nueva etapa de Arruabarrena llevó la firma del hombre que ocupa el mismo sector de la cancha que él defendió durante años.
No es un dato menor. El Vasco fue uno de los grandes laterales izquierdos de la historia reciente de Boca y una pieza fundamental de la época dorada del club. Como número tres conquistó múltiples títulos, entre ellos dos Copas Libertadores y una Copa Intercontinental, además de varios campeonatos locales, convirtiéndose en un jugador muy identificado con esa camiseta y con ese puesto. Por eso, que el primer gol de su regreso al banco haya nacido desde los pies del lateral izquierdo tiene un valor especial, casi como un guiño del fútbol.
Y el protagonista no fue cualquiera. Lautaro Blanco ya había sido uno de los jugadores más regulares de Boca durante el semestre pasado. Con el correr de los partidos construyó una muy buena sociedad con Leandro Paredes, fue una salida permanente por la banda izquierda y una de las principales armas ofensivas del equipo gracias a sus proyecciones, sus centros y su intensidad para pasar al ataque.
El segundo semestre lo empezó exactamente igual. Con personalidad para pedir la pelota, llegar al área rival y, esta vez, animarse desde lejos. El bombazo de zurda que abrió el marcador en Salta fue una muestra más de la confianza con la que atraviesa este presente.
Además, fue el tercer gol de Blanco con la camiseta de Boca. Los dos anteriores habían sido frente a Newell's, en la goleada en la Bombonera. Esta vez volvió a dejar su sello con un remate desde media distancia y, de paso, escribió una curiosidad que quedará ligada al inicio del segundo ciclo del Vasco
Temas que aparecen en esta nota: