
Jordi Aguiar presenta su libro "Pelota Manchada" en España, sigue el Mundial desde Barcelona y reflexiona sobre la derrota de Alemania frente a Paraguay, el lugar del Sur en el fútbol y por qué cree que el Mundial sigue siendo un escenario geopolí
El Mundial 2026 parece darle la razón a muchas de las ideas que Jordi Aguiar analiza en su libro "Pelota Manchada", que fue a presentar a España.
“Hay algo extraño en recorrer España presentando una novela sobre el poder en el fútbol mientras el Mundial confirma muchas de sus intuiciones. La derrota de Alemania frente a Paraguay no fue sólo un resultado deportivo. Volvió a aparecer ese viejo sentimiento de revancha que atraviesa a toda la periferia”, señaló desde Barcelona.“Cuando un equipo sudamericano, africano o asiático derrota a uno europeo, no gana solamente un partido. Durante un rato recupera el orgullo de sus raíces. Es la felicidad de comprobar que el débil todavía puede torcerle el brazo al fuerte. Que el Sur todavía incomoda al Centro”, agrega el autor, que plantea la lucha de poder en términos geopolíticos, porque “el Mundial sigue despertando esas memorias profundas”.Y arriesga la hipótesis de que “el fútbol suele anticipar movimientos que después aparecen en la política o en la economía: Europa sigue comprando talento. Sudamérica, África y, cada vez más, Asia siguen produciéndolo". Es que muchos de los mejores jugadores europeos tienen raíces africanas o migrantes. Lamine Yamal reivindica su barrio cada vez que hace un gol. Kylian Mbappé nunca duda en posicionarse contra la extrema derecha francesa. Así, “incluso cuando gana Europa, muchas veces también gana la periferia”, destaca el autor.Tecnofeudalismo