
A los 48 años, Alfredo Matías Wiebel Giampaoli había construido una sólida trayectoria en el sector turístico y gastronómico de Puerto Iguazú. Su crimen puso bajo la lupa una compleja trama familiar y económica que ahora investiga la Justicia. En la casa del sospechoso se secuestró una pistola
Miércoles 16 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 11:52hs. del 16-09-2026
Alfredo Matías Wiebel Giampaoli, quien fue asesinado de un disparo el viernes y su cuerpo fue hallado en un predio en construcción de Puerto Iguazú, era uno de los empresarios más reconocidos de Misiones y un gran apasionado por el automovilismo. Como principal sospechoso fue detenido su exsuegro, un hombre de 82 años que se encuentra hospitalizado en una clínica local bajo custodia policial.
Durante años, Wiebel Giampaoli desarrolló distintos emprendimientos vinculados a la hotelería y la gastronomía. Junto a su hermano administraba la franquicia Holy, un restobar que logró expandirse con locales tanto en Puerto Iguazú como en la Costanera de Posadas. El negocio se convirtió en una marca conocida entre turistas y residentes de la provincia.
Además, Wiebel Giampaoli estaba al frente del Z Hotel Boutique Iguazú, un establecimiento orientado al turismo de nivel medio y alto que formaba parte de su cartera de inversiones en una de las ciudades más visitadas del país.
Quienes lo conocían lo describían como un empresario activo, con una fuerte presencia en el sector privado local y una participación constante en proyectos vinculados al crecimiento turístico de la región.
UNA VIDA MARCADA POR LA PASIÓN POR EL AUTOMOVILISMO
Más allá de los negocios, Wiebel cultivó durante años otra gran pasión: las carreras de autos. Fue piloto en distintas categorías del automovilismo argentino y misionero. Compitió en el rally provincial, en el TC 4000 Misionero y también en el Procar 4000, una categoría de alcance nacional donde participó en la Clase B.
Su presencia en las pistas le permitió ganar notoriedad fuera del ámbito empresarial y construir vínculos dentro del mundo del deporte motor. En Misiones era habitual verlo participar en competencias y eventos relacionados con el automovilismo.
Por esa combinación de empresario exitoso y piloto de carreras, su nombre era ampliamente conocido en Puerto Iguazú y en otras localidades de la provincia.
Según publicaron medios locales era un hombre muy generoso y siempre tenía una sonrisa en la cara. Fuera de las pistas, su otro deporte fue el rugby, llegando a jugar para Cataratas Rugby Club y era fanático de Los Pumas.
Tenía dos hijos Francisco y Camila, que siempre lo acompañaban a las carreras y eran su debilidad.
Además, era socio del Estudio Aduanero Echeverría y Asociados, junto a su exsuegro quien sería, según los testigos, el que le disparó.
EL CRIMEN QUE CONMOCIONÓ A MISIONES
La mañana del viernes, alrededor de las 11.15, una llamada alertó a la Policía sobre un hecho grave ocurrido en un predio ubicado en la intersección de las avenidas República Argentina y Pancho Ramírez, en la Zona Industrial de Puerto Iguazú.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron a Wiebel Giampaoli tendido en el suelo, sin signos vitales. Las primeras pericias determinaron que había recibido un disparo de arma de fuego, presuntamente efectuado con una pistola calibre 9 milímetros.
El médico policial confirmó el fallecimiento y posteriormente se ordenó el traslado del cuerpo al Cuerpo Médico Forense de Posadas para la realización de la autopsia correspondiente.
Desde los primeros minutos de la investigación, los indicios apuntaron hacia una persona de extrema cercanía familiar: su exsuegro.
Los investigadores señalaron como principal sospechoso a su exsuegro, Ángel Ramón Salazar, de 82 años, un empresario con fuerte presencia en la actividad comercial de la Triple Frontera.
Salazar es titular de Despacho Aduanero Echeverría y Asociados, una firma vinculada al comercio exterior y a operaciones aduaneras entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Además, desarrolló negocios de exportación de harina hacia Brasil y posee inversiones inmobiliarias en distintos puntos del país y del exterior, incluyendo Miami y ciudades brasileñas.
Según la reconstrucción preliminar, tras el disparo el hombre abandonó el lugar en una camioneta Toyota SW4. Horas más tarde fue localizado en una clínica de Puerto Iguazú, donde había ingresado para recibir atención médica.
Desde entonces permanece internado bajo custodia policial mientras avanza la causa.
EL POSIBLE MÓVIL: UNA MEZCLA DE CONFLICTOS FAMILIARES Y ECONÓMICOS
La gran pregunta que intenta responder la Justicia es por qué ocurrió el crimen. De acuerdo con testimonios recogidos por distintos medios locales y fuentes cercanas al caso, Wiebel Giampaoli se había divorciado hace aproximadamente seis meses de la hija de Salazar, con quien tenía dos hijos.
Una de las principales hipótesis apunta a presuntas diferencias económicas y financieras entre Wiebel Giampaoli y su exsuegro. Según trascendió, existirían desacuerdos vinculados a negocios, inversiones o cuestiones patrimoniales que podrían haber deteriorado la relación entre ambos.
Por el momento, esa línea continúa bajo análisis y todavía no fue confirmada oficialmente por la Justicia.
Mientras se sigue reconstruyendo los momentos previos al disparo, la investigación intenta determinar si el homicidio fue el desenlace de una discusión circunstancial o la consecuencia de un conflicto que se venía gestando desde hacía tiempo entre dos familias con fuerte presencia en el mundo empresarial de Misiones.
TRAS EL CAMBIO DE JUEZ, CÓMO SIGUE LA CAUSA POR EL CRIMEN DEL EMPRESARIO EN MISIONES: EL EXSUEGRO AÚN NO PUDO SER INDAGADO
La investigación por el asesinato de Alfredo Wiebel avanza sin que el principal sospechoso aún haya sido indagado. Ángel Ramón Zalazar, de 82 años y exsuegro de la víctima, permanece internado bajo custodia policial, mientras la Justicia busca establecer si está en condiciones de prestar declaración.
El expediente quedó a cargo del Juzgado de Instrucción Nº2 de Eldorado, que conduce el juez César Lirussi, luego de que su colega Martín Brites, titular del Juzgado de Instrucción Penal Nº3 de Puerto Iguazú, se apartara de la investigación por el vínculo de parentesco que mantiene con quien era la pareja de Wiebel.
Una de las medidas en curso apunta a definir el estado clínico de Zalazar. La Justicia ordenó estudios médicos para conocer si puede afrontar una indagatoria. En el expediente ya fueron incorporados certificados y otros informes que refieren problemas de salud, además de un tratamiento psicológico y psiquiátrico.
El hombre fue localizado en una clínica privada de Puerto Iguazú horas después del crimen y continúa allí desde entonces. Fuentes judiciales consultadas indicaron que, cuando los agentes tomaron contacto con él en el sanatorio, no presentaba heridas que pudieran vincularse con un enfrentamiento ocurrido en el lugar del homicidio. Eso se desprende del informe policial inicial.