
La situación ocurrió en la esquina de Peatonal Junín y Córdoba, en pleno microcentro de Corrientes. Las mujeres aseguraron que el pedido para que se retiraran provino de los responsables del nuevo comercio.
Jueves 17 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 14:05hs. del 17-09-2026
Una situación generó un entredicho entre manteras y los responsables de una farmacia que recientemente abrió sus puertas en la esquina de Peatonal Junín y Córdoba, en la ciudad de Corrientes. Las mujeres aseguran que venden en ese sector desde hace varios año.
En diálogo con Radio Sudamericana, Julieta, una de las manteras, explicó que inicialmente había consultado con una persona que se encontraba en el ingreso del local y recibió autorización para permanecer en el lugar mientras se definía qué uso tendría el espacio.
“Hace unas semanas atrás le pregunté al señor que estaba en la entrada y me dijo que no estaba la encargada y me dijo que me podía poner en este lugar hasta que decidan qué iban a hacer”, relató.
Sin embargo, posteriormente, dos responsables del comercio le indicaron que no podía continuar ubicándose en el sector que utilizaba habitualmente. Ante esa situación, decidió correrse unos metros y continuar con su actividad más alejada de la vidriera.
“Me llamaron las dos chicas y me dijeron que yo no me podía poner en el mismo lugar que siempre estaba habitualmente todos los días. Y me corrí de donde está la cartelera, más para atrás, para que no nos vean las cosas de la parte de la vidriera que ellos tienen su negocio”, explicó.
La mujer sostuvo que comprende que el comercio quiera preservar su espacio, pero remarcó que la venta de sus productos constituye su principal fuente de ingresos. “Respeto su lugar, pero necesitamos nosotros honestamente este trabajo. No estamos haciendo nada malo, no le hacemos competencia a nadie”, afirmó.
Julieta comercializa, junto a su compañera Mabel, principalmente hierbas medicinales, tanto frescas como secas, además de productos de cestería y otros artículos vinculados con la actividad artesanal.
En ese contexto, mostró una constancia de artesana emitida por el Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH) en noviembre de 2019. El documento señala que pertenece al pueblo originario toba y que desarrolla la venta de artesanías, productos de herboristería y cestería como medio de subsistencia.
Según explicó la cronista de Radio Sudamericana, la mujer y otros vendedores que trabajan en el lugar residen en Resistencia y cruzan diariamente el puente Belgrano para desarrollar su actividad comercial en Corrientes.
Actualmente, las manteras se ubicaron unos metros más atrás de la posición que ocupaban habitualmente, para evitar quedar frente a la vidriera del nuevo comercio.
Cabe recalcar que el pedido para que se corrieran del lugar provino de los responsables de la farmacia y no de la Municipalidad de Corrientes. Las mujeres señalaron además que suelen ser sometidas a controles de inspectores municipales y que, según su relato, hasta el momento no habían recibido un pedido de desalojo por parte del municipio.