
Un relevamiento realizado en agosto a 5.088 personas de 18 años o más que viven en 15 barrios populares de la Argentina mostró que el 34,1% identifica al hambre como la principal preocupación del país. Además, el 67,8% aseguró haber reducido las porciones por falta de dinero, mientras que el 57,3% pasó hambre sin poder comer y el 42,3% estuvo un día entero sin ingerir alimentos.
Jueves 17 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 19:14hs. del 17-09-2026
El hambre aparece hoy como la principal preocupación entre los habitantes de barrios populares, por encima de la pobreza, la inflación y el desempleo. El relevamiento fue realizado durante agosto de 2026 por el Instituto Periferias sobre 5.088 personas de 18 años o más que viven en barrios populares de todo el país.
En vivo en Radio Sudamericana, Ariel Osuna, director del organismo, explicó que el objetivo del trabajo es conocer la realidad social de los barrios populares a partir de sus propios habitantes y relevar problemas que, según señaló, tienen un carácter estructural.
Los resultados muestran que el hambre aparece como la principal preocupación, con el 34,1% de las respuestas, por encima de la pobreza (27,1%), la inflación (12,6%) y el desempleo (7,7%). La inseguridad alcanzó el 3,8% y la corrupción, el 3,6%.
Asimismo, el 75,4% afirmó que el dinero de su hogar no alcanza para afrontar los gastos mínimos. El porcentaje sube al 79,8% entre quienes tienen personas a cargo y baja al 70,8% entre quienes no las tienen.
En materia de alimentación, el 83,7% dijo haberse preocupado por no contar con suficientes alimentos debido a la falta de recursos. Además, el 76,2% señaló que comió alimentos de menor variedad y el 73,4% que no pudo acceder a comidas saludables y nutritivas.
El 53,8% de los hogares relevados manifestó que en algún momento se quedó sin alimentos. La proporción fue del 56,7% entre quienes tienen personas a cargo. Entre las personas de 35 a 44 años, el indicador llegó al 55%.
Y el 67,8% aseguró haber comido menos de lo que consideraba necesario por falta de dinero. El porcentaje ascendió al 72,6% entre quienes tienen personas a cargo.
Además, el 57,3% afirmó haber sentido hambre y no haber comido porque no tenía suficiente dinero, cifra que llegó al 61,2% entre quienes tienen personas a cargo.
A su vez, el 42,3% manifestó haber pasado un día entero sin comer por falta de dinero. El porcentaje fue del 45,2% entre quienes tienen personas a cargo y alcanzó el 44,7% en el grupo de 35 a 44 años.
Además, el directivo explicó que la realidad laboral en los barrios populares está relacionada con el pluriempleo y las changas. Según señaló, también existe una fuerte presencia del trabajo informal y una menor disponibilidad de esas actividades. “El que tiene trabajo formal o trabajo informal, lo que nos resaltan es que el piso salarial está muy por debajo de lo que significa hoy el gasto cotidiano de la vida”, sostuvo.
En la capital provincial se realizaron 600 encuestas en 50 barrios, mientras que el estudio nacional abarcó 15 provincias. Osuna señaló que todavía se trabaja en el desglose provincial, aunque anticipó que los números de Corrientes son “prácticamente similares” a los nacionales.
Entre los grupos que presentan mayores niveles en los indicadores alimentarios aparece el de 35 a 44 años, especialmente cuando las personas tienen familiares a cargo. Osuna explicó que, durante el trabajo de campo realizado en barrios correntinos, encontró situaciones en las que la falta de alimentos comenzaba a naturalizarse.
“Era angustiante escucharlo y vivirlo porque era como que lo estaban normalizando”, relató. Y mencionó respuestas de personas que aseguraban que preferían no almorzar para reservar la comida para sus hijos.