
La declaración de la senadora oficialista generó cuestionamientos en torno al tratamiento del proyecto de Presupuesto 2027 y a las modificaciones vinculadas con prestaciones y pensiones para personas con discapacidad.
Jueves 17 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 21:39hs. del 17-09-2026
Hay noticias que parecen escritas por los guionistas de una comedia. Pero no. Son de la política argentina.
Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado, dice que no estaba enterada de cambios vinculados a discapacidad dentro del Presupuesto 2027.
Una frase sencilla. Tres palabras. Y una cantidad de preguntas que ni el INDEC puede procesar.
Porque estamos hablando del Presupuesto nacional. No del menú del día en el bar de la esquina.
Es como ser capitán del Titanic y decir: “Che, ¿alguien sabe por qué estamos mojados?”.
O ser el encargado de un edificio y enterarte por el portero de que cambiaron el ascensor.
O ser médico de guardia y preguntar: “¿Y este señor por qué está en la camilla?”.
Pero hay una diferencia: acá no estamos hablando de un ascensor, de un barco o de un menú.
Estamos hablando de personas con discapacidad y de recursos destinados a prestaciones y pensiones.
Y ahí el chiste se termina.
Porque cuando alguien pregunta “¿quién puso esto en el Presupuesto?”, la respuesta no puede ser “no sé, yo recién llego”. Imagínese una familia esperando una prestación y escuchando: —¿Qué pasó? —No sabemos. —¿Quién decidió? —No sabemos. —¿Y Bullrich? —Tampoco sabía.
Es el famoso Ministerio de “¿Quién fue?”.
Y mientras tanto, la política argentina sigue perfeccionando una disciplina olímpica: enterarse después.
Después de que se publica.
Después de que protesta la gente.
Después de que explota en los medios.
Después de que alguien pregunta.
Y finalmente aparece el funcionario diciendo: “Hay que corregirlo”.
Es como incendiar la cocina y después anunciar: “Estamos evaluando comprar un matafuego”.
La frase de Bullrich tiene además una particularidad fascinante: ella no dice “estoy en contra”.
Dice que no estaba enterada.
Es una categoría política nueva: el desacuerdo por ausencia de información.
Es: “¿Y esto cuándo lo pusieron?”
Ahora habrá que esperar la próxima temporada de la serie: Presupuesto 2027: nadie sabe nada, pero todos tienen que votarlo.
Y ahí tenemos el verdadero problema.
Porque si los legisladores tienen que votar un presupuesto que contiene medidas sensibles y algunos se enteran por los medios, entonces el ciudadano puede empezar a sospechar que la famosa letra chica ya no es letra chica.
Y en discapacidad, la invisibilidad no debería estar nunca del lado de los derechos.
Porque para una persona que necesita una prestación, una pensión o un tratamiento, el presupuesto no es una planilla.
Es la diferencia entre recibir una respuesta o quedarse esperando.
Así que bienvenida la discusión.
Pero estaría bueno que, antes de votar, alguien lea el presupuesto.
Aunque sea el mensaje de WhatsApp.
Porque después, si algo sale mal, siempre queda el recurso infalible de la política argentina: “Yo no sabía”.