El operativo para realojar a 1700 personas en carpas temporales ubicadas en el puerto del enclave volvió a dejar al gobierno socialista en el ojo de la tormenta
Viernes 18 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 12:10hs. del 18-09-2026
Ceuta volvió a ser escenario este viernes de escenas de caos y tensión cuando migrantes instalados precariamente en las playas comenzaron a ser trasladados a carpas temporales en el puerto de este enclave español ubicado en el norte de África, adonde llegaron decenas de miles de personas a finales de julio.
Imágenes de la televisión pública española mostraron corridas y aglomeraciones de personas que querían asegurarse una de las cotizadas 1700 plazas del recinto, tras semanas subsistiendo principalmente en las playas del enclave, mientras la policía antidisturbios disparaba balas de goma al aire y golpeaba a varias personas con porras, en otro operativo que despertó fuertes críticas de la derecha al gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez. Entre otros cuestionamientos, denunciaron que las fuerzas de seguridad se vieron desbordadas.
España calcula que 10.000 migrantes permanecen en el pequeño territorio, por lo que todavía son miles los que siguen instalados en las playas y en las calles a la espera de un refugio.
Más de 72.000 cruzaron la frontera desde Marruecos a finales de julio en una afluencia sin precedentes, aunque la mayoría se marchó posteriormente.
“Este es un paso clave. Todos sabemos que es importante realojar a esas personas y que no estén durmiendo en la calle y en la playa para que se les pueda filiar y, por lo tanto, agilizar el proceso”, defendió este viernes el ministro de Transformación Digital, Óscar López.
El operativo del viernes, que contó con la participación de la policía antidisturbios y el ejército español, comenzó poco antes de las 7 de la mañana (3 en la Argentina). Pasado el mediodía local, muchos migrantes seguían esperando en largas filas para ser identificados y filiados por las autoridades, y poder acceder así al recinto.
Al inicio de la tarde, “todas las plazas habilitadas en carpas en las dos parcelas del puerto” habían sido ya “ocupadas”, informó a la AFP una fuente del gobierno, que cifró en 6000 el total de lugares habilitados en espacios temporales de acogida en la ciudad autónoma.
Decenas de miles de migrantes ingresaron a finales de julio en este pequeño enclave español en el norte de África y, aunque la mayoría volvieron a Marruecos, varios miles se quedaron en situación precaria en este territorio de 80.000 habitantes.
Los migrantes que habían pasado la noche esperando en la playa con la esperanza de conseguir una plaza en un alojamiento temporal aplaudieron inicialmente al iniciarse la marcha, pero más tarde se produjeron forcejeos al disputarse el número limitado de plazas disponibles.
Imágenes televisivas mostraban principalmente a hombres adultos cargando con sus pertenencias, caminando en pequeños grupos escoltados por la policía a lo largo de un recorrido de poco más de un kilómetro desde la playa del Trampolín hasta el puerto.
La gran mayoría de los migrantes son hombres y niños. Los alojamientos temporales están construidos únicamente para hombres adultos, por lo que se está separando a los menores y se los está alojando por separado.
Todavía se desconoce cuántas personas estaban en las playas del territorio de 18,5 km2, pero se estima que el número es muy superior a las plazas ofrecidas en la nueva estructura del puerto, donde los migrantes tendrán acceso a “duchas, servicios, alimentación o camas nuevas”, indicó una fuente.