
A dos meses del crimen de la adolescente de 16 años ocurrido en Alvear, el abogado querellante Juan Saucedo cuestionó la investigación y afirmó que solicitaron nuevas medidas de prueba. También sostuvo que los dos menores imputados habrían planificado el hecho y que podría existir un adulto involucrado.
Viernes 18 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 21:44hs. del 18-09-2026
A dos meses del asesinato de Cecilia Lazcano, la adolescente de 16 años encontrada sin vida en una estación ferroviaria de Alvear, la investigación continúa con dos menores imputados. En diálogo con Radio Sudamericana, el abogado querellante Juan Saucedo cuestionó algunas decisiones de la Fiscalía y planteó la posibilidad de que exista una tercera persona involucrada en el crimen.
Actualmente, un adolescente de 16 años se encuentra alojado en un centro de contención juvenil de la ciudad de Corrientes, mientras que su novia, de 17 años, cumple prisión domiciliaria en Santo Tomé. Según explicó Saucedo, ambos están imputados por homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y por el concurso de dos o más personas.
El abogado señaló que el crimen ocurrió antes de la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil y sostuvo que, en caso de una eventual condena, el máximo sería de 15 años.
La hipótesis de una tercera persona
Uno de los principales planteos de la querella apunta a la posible participación de un adulto al que los menores mencionarían en sus conversaciones como "Max".
Saucedo sostuvo que, según la interpretación de la querella, esta persona podría haber participado de la planificación del crimen. "Nosotros creemos que el tal Max existe, existe y es un adulto", afirmó, aunque aclaró que todavía no cuentan con elementos suficientes para confirmar su identidad.
Según el abogado, las conversaciones entre los dos menores comenzaron a mencionar a "Max" desde noviembre del año pasado y, a partir de mayo, Cecilia habría sido seleccionada como víctima. La querella sostiene que se habría intentado utilizar información vinculada a un supuesto intento de suicidio de la adolescente para montar posteriormente una escena que aparentara un suicidio.
Saucedo también afirmó que, por la mecánica del ataque, consideran posible que una tercera persona haya estado esperando a Cecilia en la estación. "Nosotros creemos que en la estación había una tercera persona esperándola", sostuvo.
Qué elementos comprometen a los menores
De acuerdo con el abogado querellante, entre las principales pruebas incorporadas al expediente se encuentran mensajes recuperados del teléfono del adolescente, registros de cámaras de seguridad y elementos encontrados durante la investigación.
Saucedo señaló que en las conversaciones el menor habría hecho referencia a que llevaba una pala y a la intención de matar y enterrar a Cecilia. Según su relato, esas referencias tendrían correlato con imágenes de cámaras de seguridad en las que se lo observa caminando junto a la víctima y portando una pala.
También mencionó una zapatilla secuestrada que, según la querella, sería compatible con rastros encontrados en el lugar del crimen, además de prendas que coincidirían con las utilizadas por el adolescente durante su regreso a su domicilio.
Respecto del joven, Saucedo afirmó: "No tenemos ninguna duda sobre la autoría material", aunque aclaró que la investigación continúa.
En cuanto a la adolescente imputada, sostuvo que existen conversaciones que, según la querella, demostrarían que habría participado en la planificación previa del crimen.
Cuestionamientos a la investigación
Saucedo manifestó además su disconformidad con el trabajo del fiscal de la causa, Cabral, a quien la querella había recusado. Según explicó, solicitaron distintas medidas de prueba que fueron rechazadas.
Entre ellas mencionó una reconstrucción para determinar dónde se encontraba cada persona el día del crimen, el análisis de movimientos telefónicos y pedidos de informes vinculados a los adolescentes imputados.
También afirmó que solicitaron el secuestro de los teléfonos celulares de los padres de la menor imputada. Según su relato, los dispositivos fueron entregados de manera voluntaria y posteriormente enviados para su análisis.
"Nosotros no tenemos todavía la información que se ha extraído del celular de la menor", explicó Saucedo, quien consideró que ese análisis podría aportar información sobre eventuales comunicaciones con otras personas.
El abogado también cuestionó las condiciones de la prisión domiciliaria de la adolescente y sostuvo que, según información recibida por la querella, tendría contacto con personas vinculadas a la causa. Estos planteos, según indicó, serán nuevamente llevados ante la Justicia.
El antecedente de bullying
Otro de los puntos señalados por Saucedo fue la situación que Cecilia habría atravesado en el colegio secundario Mamerto Acuña.
Según afirmó, la adolescente habría sido víctima de bullying y las autoridades de la institución tenían conocimiento de la situación. El abogado sostuvo que solicitaron informes al establecimiento educativo y que el pedido fue rechazado por la Fiscalía.
También planteó que la investigación debería determinar si los dos menores imputados tenían antecedentes disciplinarios, tratamientos psicológicos u otros elementos que pudieran resultar relevantes para la causa. Aclaró que, al no haber sido incorporada esa información al expediente, no puede confirmar esos aspectos.
El abogado querellante sostuvo que la familia de Cecilia continúa reclamando avances en la investigación y cuestionó que, a su entender, no se estén contemplando todas las líneas posibles.
"La preocupación nuestra es que no puede ser solamente la idea de dos menores", manifestó Saucedo al referirse a la hipótesis de una eventual participación de terceros.
La querella analiza ahora recurrir la confirmación del fiscal Cabral por parte de la Fiscalía General y también apelar la resolución que mantuvo la prisión domiciliaria de la adolescente imputada.