
Mi Contacto es una aplicación argentina basada en recomendaciones que ahora suma una nueva herramienta de validación profesional. A través de ella, las matrículas y credenciales podrán ser acreditadas directamente por las instituciones que tienen autoridad para otorgarlas.
Mi Contacto es una aplicación argentina basada en recomendaciones que ahora suma una nueva herramienta de validación profesional. A través de ella, las matrículas y credenciales podrán ser acreditadas directamente por las instituciones que tienen autoridad para otorgarlas.
En este marco, el Colegio Profesional de Corredores Públicos Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba (CPI) se incorporó como primera entidad certificante y podrá validar las matrículas de sus profesionales directamente dentro de la plataforma.
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Así, un corredor inmobiliario contará en su perfil con su identidad verificada, su especialidad y, cuando corresponda, una matrícula cuya acreditación haya sido aprobada. Se permite, entonces, trasladar al entorno digital una función que el organismo ya cumple fuera de la plataforma: el registro y control de los Corredores Públicos Inmobiliarios de la provincia.
“Mi Contacto no decide quién está matriculado. El Colegio lo certifica. La plataforma lo hace visible y aparece un nivel de confianza completamente distinto”, explica Juan Vigliocco, fundador de la plataforma. De esta manera, la aplicación aporta la infraestructura tecnológica y el espacio donde se muestra la información, mientras que la legitimidad de la credencial continúa dependiendo de la institución que la emite.
Una red que empieza a sumar actividad
Mi contacto lleva 4.000 perfiles creados, más de 1.500 contactos generados y 600 recomendaciones entre usuarios. “Desde el lanzamiento venimos teniendo un crecimiento sostenido. Pero para nosotros el dato más importante no pasa solamente por la cantidad de perfiles, sino por la actividad que empieza a producirse”, señala Ayelén Seade, referente de comercialización.
Por ahora, la compañía apunta a mantenerse gratuita en el proceso de creación de perfiles, verificación de identidad y participación en la red. El modelo tampoco contempla, según explican, intermediar en las contrataciones ni cobrar una comisión por los trabajos que puedan surgir a partir de un contacto.
A futuro, los fundadores proyectan desarrollar distintas líneas de ingresos vinculadas con servicios para empresas e instituciones, herramientas adicionales, publicidad y verticales específicas dentro de la plataforma.
De Córdoba a otros sectores
El acuerdo representa, para Mi Contacto, una primera implementación de un sistema pensado para escalar. El objetivo es integrar progresivamente colegios profesionales, consejos, cámaras, universidades y otras instituciones certificantes de Argentina. Cada una podría establecer sus propios criterios de validación y decidir qué usuarios están habilitados para incorporar determinada acreditación a sus perfiles.
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“Argentina tiene instituciones que durante décadas construyeron prestigio, registros, matrículas y sistemas de validación. No hay que reemplazar todo eso. Hay que conectarlo”, plantea Vigliocco.
La estrategia, sin embargo, no está limitada a las profesiones que cuentan con matrícula. La empresa también explora acuerdos con instituciones públicas, municipios, sindicatos, cámaras y otras organizaciones que puedan aportar mecanismos para respaldar información sobre personas o actividades.
“Un electricista, un técnico, un mecánico, un plomero o alguien que desarrolla un oficio puede no pertenecer a un colegio profesional, pero puede existir un registro, una certificación, una institución o incluso un organismo público capaz de respaldar determinada información. Nuestro desafío es desarrollar distintos niveles de validación según cada actividad”, cierra Seade.