
El neurólogo Martín Cedrolla explicó las claves para detectar a tiempo la demencia más frecuente y remarcó la importancia de la prevención activa. En el marco del Día Mundial del Alzheimer, el especialista advirtió sobre las primeras señales de alerta y enfatizó que mantener la vida social y incorporar hábitos saludables resulta fundamental para proteger la salud del cerebro.
Lunes 21 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 18:50hs. del 21-09-2026
Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, el neurólogo Martín Cedrolla brindó una entrevista al medio Ahora Noticias Chaco para concientizar sobre el impacto de esta condición y la necesidad de adoptar estrategias de prevención a lo largo de la vida. El profesional remarcó que se trata de la demencia más prevalente en la actualidad y que las proyecciones indican un incremento constante de casos en los próximos años, impulsado fundamentalmente por el aumento de la expectativa de vida y la falta de estímulo intelectual o social tras la jubilación.
El especialista precisó la naturaleza de la patología y la magnitud de su alcance en la población general. "El Alzheimer es una demencia y la demencia es la pérdida de funciones cognitivas, lo que nos hace persona, recordar, actuar; es la más prevalente, de diez personas con demencia, ocho tendrán Alzheimer", señaló Cedrolla y agregó: "es neurodegenerativa y no tenemos tratamientos muy efectivos".
Asimismo, profundizó en los factores demográficos que explican la tendencia futura: "Las tendencias es que las demencias aumentarán, sobre todo en países como el nuestro o con pocos índices de alfabetización, porque la demencia aumenta con la prevalencia de la edad. Hoy cada vez vivimos más años, nos jubilamos a los 60 o 65 años con lo cual nuestra cognición pierde capacidad de esa habilidad social, lo más probable es que esto aumente".
Respecto a la prevención, el neurólogo subrayó que los cambios biológicos en el cerebro anteceden por muchos años a la manifestación clínica, por lo que resulta indispensable ejercitar la mente y preservar el contacto social para evitar el aislamiento. "Hay que prevenirla conservando nuestra habilidad social, que es eso del día a día, juntarnos con otras personas, pensar, cambiar las rutinas, intentar aprender cosas nuevas como un idioma, empezar a hacer algo que nos cueste un poco más, diseñar qué vamos a comer en toda la semana, hacer actividad física, todo eso previene el deterioro cognitivo", afirmó.
En relación al retraimiento de los pacientes, agregó: "La persona que empieza a tener una pérdida cognitiva le da vergüenza preguntar tantas veces o no recordar ciertas cosas, entonces se empieza a aislar y ahí empeora todo, pero tenemos que socializar porque somos seres sociales".
Por último, Cedrolla detalló los síntomas iniciales y las pautas que deben alarmar al entorno cercano, ya que el propio afectado suele no registrar la pérdida de capacidades. "Uno pierde la capacidad de almacenar nueva memoria y por ahí empieza esta demencia", explicó el médico, al tiempo que advirtió sobre la falsa seguridad de mantener recuerdos antiguos intactos.
Remarcó la importancia de acompañar a la persona ante conductas de riesgo o desorientación: "Hay señales que nos deben preocupar como cuando se desorienta por la calle, cuando empieza a extraviar las llaves del auto, cuando deja las hornallas prendidas o empieza a tener un vocabulario más acotado, son signos que deberían llamar la atención y muchas de las personas no se dan cuenta que lo tienen, por eso la persona que está al lado es muy importante".