
Monseñor Iván Dornelles, obispo auxiliar de Buenos Aires, dialogó con Radio Sudamericana y contó detalles de la celebración realizada en la Catedral porteña. Destacó la emoción de los correntinos y de personas de toda la región que participaron del encuentro.
Lunes 21 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 21:25hs. del 21-09-2026
La Catedral de Buenos Aires fue escenario de una emotiva Misa Chamamecera que reunió a correntinos, chaqueños, formoseños y misioneros residentes en la Capital Federal. Monseñor Iván Dornelles, obispo auxiliar de Buenos Aires, dialogó con Radio Sudamericana y describió la celebración como un momento de oración, encuentro y reencuentro con las raíces.
"Fue una alegría, una fiesta, mucha emoción. Se vivía y se percibía en la Catedral un momento espiritual increíble", expresó Dornelles, quien destacó que la celebración permitió a muchas personas reencontrarse con recuerdos de su infancia, sus familias y sus lugares de origen.
El ingreso de la imagen de la Virgen de Itatí fue uno de los momentos más significativos de la jornada. El religioso contó que la persona que originalmente había sido designada para llevarla no estaba presente y, de manera espontánea, otro hombre tomó la imagen.
Después de la misa, el hombre le contó que su madre había fallecido un año atrás y que se llamaba María de Itatí. "Fue mamá la que me llevó como de los brazos", recordó Dornelles sobre el relato que recibió. Según explicó, el hombre sentía que él había sido llevado por la Virgen y no que era quien la llevaba.
Chamamé y sapucay en la Catedral
La música estuvo a cargo de Cayo Fernández y se interpretó en vivo durante la celebración. Los acordes del chamamé acompañaron el ingreso de la Virgen de Itatí, mientras desde distintos sectores de la Catedral surgían sapucay.
"Se inundó la Catedral de Buenos Aires con esa música que acompañaba al chamamé, que eran los sapucay", relató Dornelles.
El obispo auxiliar también destacó las expresiones de emoción de quienes participaron. Según contó, pudo observar rostros con lágrimas y personas que acompañaban la música con el cuerpo.
"Cada uno se acordaría de su casa, de su pueblo, de sus padres, de sus abuelos", expresó.
La celebración también contó con la participación de seminaristas y con imágenes de la Virgen que llevaron los propios asistentes. Una bandera argentina proveniente de Alvear, Corrientes, fue colocada a los pies del altar junto con otras imágenes.
Dornelles recordó además que una imagen de la Virgen de Itatí que permanece en la Catedral fue colocada durante el Te Deum del 9 de julio, por iniciativa del rector de la Catedral, el padre Alejandro Russo.
Una celebración que superó las expectativas
La organización había preparado velas para entregar a los asistentes, pero la cantidad de personas que concurrió superó las previsiones. "La Catedral estaba llena de lado a lado", afirmó Dornelles.
"Superó totalmente mis expectativas", sostuvo, y consideró que la experiencia debería repetirse.
El obispo también contó que le transmitió la iniciativa al papa León XIV antes de su visita apostólica y que el pontífice recibió la noticia con entusiasmo. Según explicó, espera poder contarle personalmente algunos detalles de la celebración.
Para Dornelles, la Misa Chamamecera también tuvo un significado especial para quienes debieron dejar Corrientes y otras provincias para buscar nuevos horizontes.
"Fue un momento de reencuentro, hasta de sanación espiritual para cuántos tuvieron que emigrar", expresó.
Finalmente, destacó la importancia de mantener las raíces y la identidad. "Me parece bien hacer memoria siempre de quiénes somos, sostener la identidad y estar de pie frente a la vida", afirmó.