
El periodista y escritor marplatense Pablo Amalfitano reunió en un libro 16 historias sobre Guillermo Vilas, el histórico Nº 1 del tenis argentino, donde recorre los aspectos menos conocidos de su vida, desde su vínculo con la música y la poesía hasta las personas que conoció durante sus años como tenista.
Martes 22 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 18:45hs. del 22-09-2026
El periodista y escritor marplatense Pablo Amalfitano presentó El Otro Vilas: historias escondidas de una vida irrepetible, un libro que propone conocer a Guillermo Vilas desde una perspectiva diferente a la de sus logros deportivos.
Amalfitano explicó a Radio Sudamericana que trabajó durante cuatro o cinco años en la recopilación de historias y que finalmente decidió convertir ese material en un libro. “La idea fue reconstruir una faceta más humana de este gran campeón”, señaló.
La obra está compuesta por 16 historias que recorren distintos momentos de la vida de Vilas. No se trata de una biografía tradicional, sino de un perfil construido a partir de episodios vinculados con su vida personal y cultural.
“Son 16 historias que retratan y perfilan a una figura que no responde a la que está sobrenarrada en términos deportivos”, explicó el autor.
Vilas fuera de las canchas
El libro aborda su relación con la poesía, la música, la lectura y distintas figuras que conoció durante su carrera internacional. Amalfitano destacó que Vilas publicó libros de poesía y también incursionó en la música. “Dejó discos de techno house, dejó discos de rock y, sobre todo, dejó libros de poesía”, contó.
Para el periodista, “las generaciones venideras sabrán quién es Vilas, pero probablemente no sepan qué hizo en el ámbito humano, en el ámbito cultural, en la música, en la poesía”, sostuvo.
Amalfitano también considera que el tenis fue para Vilas una forma de conocer otros lugares y personas. “Vilas usó el tenis como vehículo para vivir. El tenis fue la herramienta que él eligió para conocer el mundo”, afirmó.
El libro fue publicado por Ediciones Al Arco y cuenta con un prólogo del periodista Juan José Moro, quien acompañó a Vilas durante parte de su carrera.