
Un estudio de la Universidad Austral comparó evaluaciones entre 2013 y 2023. Registró una baja de 3,6 puntos en el coeficiente intelectual y de 8,4% en las habilidades verbales. Una de las autoras analizó los resultados en Infobae en Vivo al Mediodía
Jueves 24 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 19:09hs. del 24-09-2026
Un relevamiento realizado por la Universidad Austral registró un retroceso significativo en las habilidades de los estudiantes argentinos entre los años 2013 y 2023. De acuerdo con el informe, el desempeño verbal de los alumnos descendió un 8,4%, mientras que el coeficiente intelectual total experimentó una reducción de 3,6 puntos.
La investigación, que evaluó factores cognitivos, educativos, sociales y ambientales, también identificó una brecha cada vez más amplia entre los estudiantes de escuelas públicas y privadas. En diálogo con Radio Sudamericana, la investigadora Rocío González, integrante del equipo a cargo del estudio, analizó los alcances de estos indicadores y advirtió sobre el impacto del contexto y las tecnologías en el desarrollo intelectual de niños y adolescentes.
Al evaluar las conclusiones del documento, la especialista expresó su alarma por la pérdida de capacidades básicas para el aprendizaje y la comprensión del entorno. "Ese es el punto que más preocupa, sumando este estudio con los resultados PISA. Estos datos demuestran que no solo hay un bajo rendimiento, sino que está acompañado con una baja en las habilidades cognitivas relacionadas principalmente con el lenguaje, la comprensión de la información, de la realidad, del caudal de información y del uso del vocabulario", sostuvo González.
En ese sentido, explicó la relevancia del entorno en esta problemática: "Son habilidades que dependen mucho de lo contextual, es decir, del grado de exposición que tienen los chicos a contextos estimulantes a nivel cognitivo. Al parecer, estos últimos diez años no fueron favorables".
En relación con los factores que inciden en este fenómeno, la investigadora abordó la implementación de las herramientas digitales y el rol que juega la inteligencia artificial en el ámbito escolar. "Si bien de nuestro estudio y de los resultados PISA no se puede inferir causalidad, podemos hacer algunas conclusiones con respecto a acciones que tienen que ver con esto del uso de las tecnologías y su implementación en la educación y no como una herramienta periférica. Esta utilización de las herramientas se vio en los estudios que influye en el rendimiento académico", señaló. Al respecto, aclaró: "No porque la IA sea mala, sino porque hacemos un mal uso de la misma: se usa para suplantar el pensamiento, para tercerizar el pensamiento".
Frente a esta práctica, la profesional remarcó la importancia de priorizar el desarrollo biológico y cognitivo durante la etapa formativa. "Tenemos que tener el foco en que en la escuela los chicos deben aprender habilidades y la IA suplanta esto. Es como cualquier otra actividad, uno no aprende a cantar o a nada pidiéndole a la IA un instructivo; el cerebro debe ser entrenado en memoria, atención y en pensamiento crítico", enfatizó González durante la entrevista radial.
Asimismo, la representante de la Universidad Austral relacionó las conclusiones del informe con otras mediciones del sistema educativo que muestran serias deficiencias en los primeros años de escolaridad. "También tenemos que tener en cuenta que los resultados están en consonancia con las pruebas Aprender y las pruebas de la UNESCO, que señalan que hay chicos que llegan a tercer grado sin saber leer. Falta comprensión lectora y alfabetización", advirtió.
Según explicó, la carencia de estas herramientas básicas afecta la capacidad de razonamiento de los estudiantes: "Si lo llevamos a más profundo aún, obstaculiza el pensamiento crítico y la capacidad de discernir entre lo que es cierto, falso o manipulado, así como la capacidad de buscar las fuentes de lo que dicen".
En esa misma línea, la especialista profundizó sobre el impacto simbólico y cognitivo que genera la pérdida del lenguaje en la estructuración de las personas. "Poner en palabras pensamientos, ideas o emociones tiene que ver con la forma de ver la realidad. No solo es que falta vocabulario, sino que implica cosas más importantes. Habría que pensar si queremos que sigan dependiendo de una IA sin cuestionar lo que leen o plantean; el hecho de que las habilidades verbales estén en baja es preocupante", afirmó.
Por último, González se refirió a la necesidad de establecer pautas para la incorporación de estas tecnologías en las aulas y citó como referencia las políticas públicas implementadas en el exterior. "A la hora de hablar de IA en niños y adolescentes hay que tener una regulación de su uso. En Finlandia, desde las salas de cinco años enseñan a sus estudiantes sobre alfabetización digital. A lo largo de todo el desarrollo educativo la idea es incentivarlos al pensamiento crítico", detalló.
Finalmente, concluyó sobre la función constructiva que debería cumplir la tecnología: "Es un andamiaje al aprendizaje, hay que enseñarle a los chicos a saber usar la IA desde un lugar saludable. La idea no es pedir las respuestas, sino hacerlas uno mismo y corregirlas con la inteligencia artificial, como una herramienta que me da feedback".