
¿Hay que acelerar o frenar la revolución tecnológica de la Inteligencia artificial (IA)? Jensen Huang (Nvidia) Mark Zuckerberg (Meta/Facebook) y el presidente de Estados Unidos Donald Trump sostienen que hay que acelerarla sin temor a los riesgos y peligros inherentes a todas…
¿Hay que acelerar o frenar la revolución tecnológica de la Inteligencia artificial (IA)? Jensen Huang (Nvidia) Mark Zuckerberg (Meta/Facebook) y el presidente de Estados Unidos Donald Trump sostienen que hay que acelerarla sin temor a los riesgos y peligros inherentes a todas las nuevas tecnologías profundamente transformadoras y sobre todo desechar las visiones catastróficas.Huang afirma que la opción entre celeridad en la transformación y seguridad en las condiciones de vida es profundamente “falsa”. Trump agrega que los que se proponen frenar a la IA oponiéndose a la construcción de data centers sólo conseguirán “el retraso y la pobreza de Estados Unidos” y que “China logre ocupar el primer puesto en la competencia mundial”.Trump y Huang comparten esta visión entusiasta: “Vamos a hacer que todo el mundo gane con la IA en Estados Unidos. Cada industria cada compañía cada Estado cada persona todas sin excepción ganarán con la IA” le dijo Huang a Trump en forma pública.El fundador de Nvidia quiere que el desarrollo de la IA se realice en forma “abierta” lo que implica colocar en Internet todos los elementos de los nuevos modelos y hacerlo en forma gratuita.La razón de esta decisión no es filantrópica sino realista hoy el poder en el mundo de la IA no está en las nuevas innovaciones que son incesantes sino en la hegemonía que se logre en los estándares de aplicación.Por eso dice Huang – y lo ha convencido a Trump – que se trata de construir un ecosistema robusto abierto y absolutamente global que se aplique y transforme a una cantidad creciente de actividades ante todo la manufactura y los servicios.El gobierno de Trump se guía por una ideología: es la del Manifiesto Tecno-Optimista publicado en octubre de 2023 por Marc Andreessen fundador de uno de los principales capitales de riesgo que es Andreessen Horowitz.Los “tecno-optimistas” afirman que en Estados Unidos ha surgido una “máquina tecnológica capitalista” resultado de la combinación de los cambios económicos establecidos por el gobierno de Trump – reducción de impuestos/desregulación generalizada/impulso incesante a los animal spirits (pasión por innovar e invertir de los norteamericanos) – con la revolución tecnológica de la inteligencia artificial; y así ha surgido el más formidable instrumento de acumulación capitalista desde la 1º Revolución Industrial (1780/1840); y que tiene dos rasgos característicos:Sus continuos avances tecnológicos ocurren sobre sí mismos y aumentan sistemáticamente la tasa de los futuros avances.Tiene una necesidad natural de acelerar consciente y deliberadamente las innovaciones tecnológicas de modo que la tasa de retorno de sus inversiones es cada vez mayor.Jensen Huang es un ingeniero pero con algunos sesgos altamente poéticos: “Somos los amos de la tecnología – dice – no sus víctimas. La mentalidad de víctimas es una maldición en todos los dominios de la vida. No somos víctimas somos conquistadores”.Estos son los términos en que se presenta el gran debate de la época que es el choque visceral entre los que quieren frenar y los que quieren acelerar el cambio tecnológico; y no hay ningún sector del mundo que quede afuera de este gran cuestionamiento. Dentro de él están incluso los países europeos siempre temerosos y amantes de las catástrofes y el pesimismo; e incluso el Papa León XIV obsesionado y con justa razón en la defensa de lo imperecedero de la trascendencia humana frente al enorme poderío de la tecnología contemporánea se muestra todavía atado a sus raíces europeas y vaticanas estatistas y paganas.Italia no crece Europa está estancada Francia es el paraíso del más negro pesimismo. Esto es el mal. Esto es lo que hay que derrotar.Por el contrario lo mejor de EE.UU. lo más hondo de la civilización norteamericana es su espíritu de descubrimiento de exploración de ruptura de fronteras de la capacidad para convertir en valor todos los elementos de la naturaleza y la sociedad.Esto es lo que hay que imitar sin temor al plagio como hacía Borges con su admirado Macedonio.Para Trump que es un hombre de Estado la IA tiene ante todo características geopolíticas. Dice el mandatario norteamericano: “La IA es la nueva revolución industrial o la Internet de la época pero mucho mayor y de superior impacto posiblemente más de 25% del PBI global. Estamos liderando a China y al resto del mundo y pretendo mantener a Estados Unidos con esa orientación”.Hay que agregar un dato estratégico fundamental: esta discusión sobre la IA ocurre en un momento crucial en el desarrollo de la nueva tecnología porque se ha alcanzado la fase de la super-Inteligencia que surge cuando la IA puede crear en forma absolutamente autónoma “modelos” de inteligencia de igual o superior nivel a los de la más avanzada inteligencia individual; y es en esta fase en que aparece la capacidad única e intransferible de la inteligencia humana para imponer su trascendente subjetividad y por lo tanto fijar el rumbo de los acontecimientos históricos.