
Franco Valente cuyo nombre remite al historiador romano del mismo nombre surgió de la inspiración de tres amigos de toda la vida que se iniciaron siendo jóvenes en el negocio textil. Se trata de José Ini y los hermanos David y Adolfo Setton.
Franco Valente cuyo nombre remite al historiador romano del mismo nombre surgió de la inspiración de tres amigos de toda la vida que se iniciaron siendo jóvenes en el negocio textil. Se trata de José Ini y los hermanos David y Adolfo Setton. Hace 25 años arrancaron con la idea de una empresa textil y se especializaron el la fabricación de toallas. En medio de la fuerte competencia importada decidieron modernizar la planta y apostar a una mayor calidad. Pasaron a una capacidad productiva de 30.000 kilos de toalla mensuales a 200.000 kilos. La empresa fabrica íntegramente en Argentina y se especializa en la producción de toallas 100% algodón desarrolladas mediante procesos propios que priorizan la absorción la suavidad y la durabilidad. Poseen dos plantas industriales en San Martín provincia de Buenos Aires y un centro de distribución en Barracas. Sus clientes son mayoristas de los sectores de blanquería hotelería y merchandising corporativo. Antes de probarse en las toallas los tres amigos dieron sus primeros pasos con un emprendimiento dedicado al bordado para terceros bajo la marca La Bordadora. Con el tiempo entendieron que el mercado necesitaba una propuesta diferente y apostaron por un producto con mayor valor agregado: las toallas bordadas un segmento prácticamente inexistente en aquel momento en la Argentina. Hoy la firma cuenta con una cartera de 832 clientes activos en todo el país.Este año y contra la corriente incorporaron maquinaria de última generación tras un proceso de investigación que incluyó viajes a Europa reuniones con fabricantes y especialistas del sector; y la búsqueda de tecnologías específicas para la fabricación de toallas. La inversión de cerca de tres millones de dólares permitió quintuplicar la producción de la empresa y modernizar su proceso productivo. Cada producto comienza con algodón producido en la Argentina tras un proceso de selección y transformación hasta convertirse en hilados que son procesados en tejedurías para dar origen a la base de las toallas. Posteriormente los productos son confeccionados en maquinaria automatizada y atraviesan procesos propios de pretratamiento tintura y terminaciónPOSCO uno de los mayores grupos industriales de Corea del Sur participó en una gigantesca inversión privada realizadas en el nordeste de Brasil: la Companhia Siderúrgica do Pecém (CSP) una planta siderúrgica ubicada en el estado de Ceará. El proyecto fue anunciado en 2010 y representó una inversión de aproximadamente US$ 5.400 millones. Para ejecutar las obras de construcción se constituyó en Brasil POSCO Engenharia e Construção do Brasil como parte de la estructura corporativa surcoreana del grupo. Años después de la finalización de la planta siderúrgica la subsidiaria brasileña solicitó su propia quiebra en septiembre de 2025 dejando pasivos que según los acreedores ascienden a cerca de R$ 1.000 millones (aproximadamente US$ 192 millones) involucrando a proveedores trabajadores instituciones financieras y obligaciones tributarias. Desde entonces la controversia ha trascendido el ámbito de una disputa empresarial. El caso llegó a la Justicia brasileña al Ministerio de Relaciones Exteriores al Congreso Nacional y más recientemente al Punto Nacional de Contacto de Brasil en el marco de las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales sobre Conducta Empresarial Responsable. En la Argentina Posco tiene presencia en el Salar del Hombre Muerto en los límites de las provincias de Salta y Catamarca a más de 4.000 metros de altura en la Puna. Se trata de uno de los yacimientos e iniciativas de litio más grandes del país con inversiones acumuladas que superan los US$ 2.700 millones y proyecciones globales de inversión hacia el 2030. Pero los ecos de su convocatoria en Brasil comenzaron a hacerse oir.