
Este domingo, el “algodonero” se impuso 2-0 en el estadio General San Martín ante Sportivo Unión por la quinta fecha de la Zona 5 de la Región Litoral Norte. Quien impartió autoridad es una goyana de 28 años, madre de dos niños, comerciante y profesora de educación física. Su mayor sueño es dirigir en un mundial de fútbol, según contó en Radio Sudamericana.
Lunes 28 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 09:32hs. del 28-09-2026
Anahí Jaqueline Chávez tiene 28 años, es oriunda de Goya y lleva una década vinculada al arbitraje. Este domingo dirigió el partido que Mandiyú disputó en Bella Vista. Chávez llegó al arbitraje casi de manera casual, cuando tenía 18 años y cursaba la carrera de profesora de Educación Física.
“Esto empezó hace casi diez años, un día estábamos con un amigo y bueno nosotros somos del fútbol, digamos, ¿no? Y bueno, y me dice, che mirá que se abrió, digamos, como un curso de árbitros acá en Goya, están pidiendo gente, te animás, me dice, ¿querés probar?”, recordó.
Aceptó la propuesta, realizó el curso y encontró una actividad a la que decidió dedicarse. “Ingresamos y ahí me empezó a gustar, ahí fue cuando dije, esto es para mí. Y de ahí no largaste más”, contó.
Además del arbitraje, Chávez tiene una familia junto a su pareja, que también es árbitro, y es madre de dos hijos, Valentino y Cael. La actividad forma parte incluso de la vida cotidiana familiar. “Mi hijo me roba el silbato y ya ando todo el día”, relató entre risas.
Diez años dentro de las canchas
Chávez acumula aproximadamente diez años de experiencia y cinco temporadas dirigiendo en Primera División de su liga. Durante ese período también tuvo que afrontar expulsiones y reclamos posteriores de los futbolistas.
“Montonazo”, respondió cuando le preguntaron por la cantidad de expulsados que tuvo durante su trayectoria. Sobre los encuentros posteriores con los jugadores sancionados, explicó que generalmente se desarrollan con normalidad: “Siempre bien, digamos. Siempre bien, che, ¿por qué me expulsaste? ¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?”.
Para la árbitra, una de las claves de su trabajo es establecer desde el comienzo un vínculo basado en el respeto. “Me gusta mucho hablar de respeto, que, en la charla previa, por ejemplo, yo lo único que les pido es respeto a mí y a mis colegas, porque estamos haciendo nuestro trabajo”, explicó.
Y agregó: “Nos podemos equivocar o no, porque somos seres humanos, pero no lo hacemos desde la maldad”. También contó que con el paso de los años aprendió a abstraerse de los comentarios que recibe desde afuera de la cancha. “Ya es en este punto de mi vida, digo, de mi carrera, ya no... ya hago oídos sordos”, afirmó.
El encuentro que dirigió en Bella Vista fue analizado previamente por el equipo arbitral a partir de las características de los futbolistas y del contexto del partido. Chávez explicó que no clasifican necesariamente los encuentros como de “alto riesgo”, sino que estudian el comportamiento de los jugadores.
“Este equipo tiene personas que son más pesadas, que son más chocantes, que protestan mucho, que hablan mucho. Este equipo es más tranquilo”, explicó. En el caso de Mandiyú, señaló que prestaron especial atención al capitán. “Sobre todo en Mandiyú, y con el capitán, digamos, es con el que más teníamos que trabajar. Y es con el que más hablé todo el partido”, relató.
Durante el partido, además, debió afrontar las condiciones climáticas. Chávez explicó que mantiene una rutina de entrenamiento que incluye ejercicios de carrera y gimnasio, aunque reconoció que el calor de la jornada representó una dificultad adicional. “El calor que hacía fue tan inmenso, y no estaba acostumbrada, que me costó muchísimo, sobre todo el primer tiempo me costó muchísimo”, contó.
Una carrera que busca seguir creciendo
Chávez recientemente se recibió de árbitra federal y ya tiene definida su próxima meta profesional. “Llegué hasta acá, pero sí, me encantaría llegar más arriba”, expresó. Consultada por su máxima aspiración, fue concreta: “Mi aspiración es llegar a un mundial”.
Mientras continúa su carrera arbitral, también trabaja en el ámbito comercial y mantiene su preparación física. Su recorrido comenzó hace diez años en Goya, con un curso al que llegó por invitación de un amigo, y actualmente la llevó a dirigir partidos de relevancia dentro del fútbol regional.