Los registros oficiales reflejan que entre enero y agosto de este año el Hospital Escuela atendió a 2.927 pacientes por siniestros viales, con tres de cada cuatro ingresos vinculados a motocicletas, un colapso en las guardias impulsado de forma directa por las infracciones más graves y recurrentes: el cruce de semáforos en rojo y el exceso de velocidad en las esquinas.
Martes 29 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 12:16hs. del 29-09-2026
Especialistas en seguridad urbana y vecinos de distintos puntos de la ciudad manifestaron su creciente preocupación ante el incremento sostenido de infracciones de tránsito graves, con especial foco en la transgresión de los semáforos en rojo. El fenómeno, que se repite en corredores de alta circulación, pone en debate la necesidad de reforzar la concientización y repensar las conductas al volante.
Si bien los operativos de control y fiscalización del Estado cumplen un rol fundamental, desde distintos sectores se remarca que el problema trasciende el ámbito punitivo y evidencia una falla en la cultura vial cotidiana.
Cruzar en rojo, realizar maniobras imprudentes o naturalizar el incumplimiento de las normas básicas de convivencia se han convertido en riesgos latentes que ponen en peligro tanto a peatones como a automovilistas.
"El ordenamiento urbano no depende exclusivamente de la presencia de inspectores o de la aplicación de multas, sino de un pacto básico de respeto por la vida ajena", señalaron referentes vinculados al análisis del espacio público. En este sentido, advierten que mirar para otro lado ante el infractor constante pone en riesgo directo la seguridad de todos los vecinos.
Los informes del sector señalan que las colisiones, provocadas en su gran mayoría por el paso en luz roja o exceso de velocidad, representan un porcentaje crítico de los siniestros viales urbanos, convirtiéndose en el principal factor de riesgo y demanda de asistencia médica de urgencia en el tránsito de la ciudad.