
El Gobierno volvió a postergar la aplicación plena de los impuestos a los combustibles y trasladó al 1° de noviembre los incrementos que debían comenzar a regir desde octubre en momentos en que las petroleras ya comenzaron a aumentar los precios de las naftas y el gasoil por la…
El Gobierno volvió a postergar la aplicación plena de los impuestos a los combustibles y trasladó al 1° de noviembre los incrementos que debían comenzar a regir desde octubre en momentos en que las petroleras ya comenzaron a aumentar los precios de las naftas y el gasoil por la escalada internacional del petróleo.La decisión apuntada a no sumar presión sobre la inflación quedó oficializada este miércoles en el Boletín Oficial. La medida alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) que pagan las naftas y el gasoil que por Ley deben actualizarse trimestralmente en línea con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo el Gobierno viene aplicando solo parcialmente esas actualizaciones y postergando el traslado del saldo restante.El saldo pendiente ya contempla las actualizaciones correspondientes a 2024 2025 y el primer y segundo trimestre de 2026. En los considerandos del decreto el Gobierno justificó la nueva postergación en la necesidad de "continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible".La decisión tiene sin embargo un costo para las cuentas públicas. En los primeros ocho meses de 2026 la pérdida de recaudación estimada por la política de no actualizar plenamente los impuestos a los combustibles acumuló US$ 1.229 millones. La participación del ICL y del impuesto al CO2 sobre el precio final en surtidor permanece por debajo de su incidencia histórica.La estrategia podría comenzar a cambiar el próximo año. Según el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno al Congreso la recaudación proveniente de los tributos sobre las naftas y el gasoil aumentaría 59% en un año el mayor incremento previsto entre los ingresos tributarios.Aumentos en los surtidoresLa medida se produce después de una nueva ronda de aumentos de los combustibles. Raízen (operadora de las estaciones Shell) Axion y Puma aplicaron subas de entre 25% y 5% como reacción a la suba del precio internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.YPF inicialmente no acompañó esos movimientos pero posteriormente anunció un aumento promedio del 1% en naftas y gasoil. La petrolera que concentra más de la mitad del mercado argentino explicó que mantendrá su esquema de "buffer" con el que busca evitar trasladar inmediatamente toda la volatilidad internacional a los precios locales.