
El nuevo servicio de OpenAI, llamado Dots, funciona 25/7, tiene su propio ordenador y aprende de nuestras apps y decisiones
El nuevo servicio de OpenAI, llamado Dots, funciona 25/7, tiene su propio ordenador y aprende de nuestras apps y decisiones
El enfoque es algo más empresarial que el de Muse o Instinct, pero hay otra gran diferencia: es muy caro
Derrick Choi es un empleado de OpenAI que lleva tiempo utilizando Dots, el recién anunciado servicio de agentes de IA de la compañía. Y aunque lógicamente su opinión esté sesgada por su trabajo, su revelación es llamativa: "Mi dot es básicamente una extensión de mí y me hace estar disponible 24/7". Es una buena forma de explicar cómo este nuevo agente de IA que compite con Grok Bot, Muse, Instinct u OpenClaw quiere liderar esta nueva revolución de la IA: la de los agentes de IA personales y persistentes.
Dot es el agente de IA que quiere hacer de todo por ti. ChatGPT nació como un asistente conversacional al que le preguntábamos algo y del que recibíamos una respuesta. Un Dot recibe algo que es más que una tarea: es casi una responsabilidad. Podemos pedirle que esté pendiente de determinados correos, que gestione incidencias o que avance solito proyectos. Ese Dot seguirá trabajando entre conversación y conversación y volverá a decirnos algo cuando tenga resultados o necesite algo por nuestra parte.
Una IA con su propio ordenador virtual. El servicio, construido sobre GPT-6 Astra, hace que el modelo de IA tenga acceso a su propio ordenador y navegador en la nube. Es en cierto modo un OpenClaw profesionalizado y orientado a un consumo mucho más amplio, pero sobre todo empresarial.
Y que nos conoce más y más. Como ocurre con Muse o Instinct, estos agentes de IA son más útiles cuanto más saben de nosotros y cuanto más acceso tienen a nuestros datos y servicios. OpenAI mostró en su demo cómo un Dot consultó un calendario de un usuario, descubrió que iba a estar trabajando durante la cena y, sin que ese usuario dijera nada, apareció con propuestas de comida a domicilio y sus precios. El usuario solo tuvo que escoger una decidir cuándo quería recibirla. El agente de IA usa toda esa información de forma proactiva: es un secretario siempre dispuesto a adelantarse a lo que necesitamos.
Agentes que ahorran dinero. Noam Brown, otro investigador de OpenAI que también probó un Dot desde hace tiempo, explicó que el agente detectó que estaba gastando 500 dólares anuales en temas recurrentes que podía ahorrarse. El agente no solo los detectó: contactó con atención al cliente y mantuvo por su cuenta una conversación de mensajes para resolver el problema y ahorrarle ese dinero. La IA nos resuelve problemas, pero además lo hace en nuestro nombre (si la dejamos, claro).
Mensajes sí, pero no con WhatsApp. Podemos conversar con nuestro Dot desde la app de ChatGPT, desde Slack o desde Microsoft Teams y siempre se mantiene el contexto y la conversación. Más adelante llegará la posibilida de usar también iMessage y RCS en Android, pero curiosamente no se habla de WhatsApp, por ejemplo. Sea como fuere, la interacción con los Dots comienza a parecer cada vez menos una aplicación y más un contacto al que escribimos cuando necesitamos algo.
Compitiendo con Grok Bot y Muse. Dots es una nueva iteración de la idea de agentes de IA persistentes y personales que se inició con OpenClaw. Esa propuesta luego fue popularizada por Muse e Instinct, que nacieron con un enfoque claramente orientado a usaurios finales. Aquí las demos de Dots fueron más dirigidas al público empresarial, algo más en la línea de lo que planta también Grok Bot.
A quién quieres darle tus datos. Con todos estos agentes de IA surge una pregunta evidente: aunque todos prometen convertirse en prometedores asistentes para resolvernos tareas, para que lo logren necesitan acceso a nuestra vida. Y aquí todas las empresas quieren que las elijamos a ellas para proporcionarnos esos agentes, pero somos nosotros quienes decidimos a quién dejamos que nos conozca mejor. La garantía de privacidad y la confianza que nos genera cada una de esas empresas serán argumentos clave para tener éxito.
Muse es gratis, Dots es súper premium. Una de las diferencias fundamentales de Dots con Muse o Instinct es la de que es mucho más caro. No tendremos acceso gratuito a él, como en esas dos opciones, y de hecho ni siquiera los suscriptores de ChatGPT Plus pueden crear y usar Dots. Solo los usuarios de los planes Pro o superiores pueden acceder a esa opción, lo que deja claro que el consumo de tokens por parte de estos agentes es muy elevado y costoso. Aquí es importante señalar que Muse e Instinct son gratis ahora, pero es evidente que lo serán indefinidamente: están tratando de captar el máximo número de usuarios posibles para que, una vez nos "enganchemos" a estos agentes de IA, no queramos prescindir de ellos y paguemos lo que nos pidan.
En Xataka | Meta lleva veinte años ganando dinero con nuestra atención. Ahora quiere ganarlo con nuestras decisiones