
El piloto comercial Mario Baldo sostuvo en Radio Sudamericana que la emergencia en el aire se debió a una falla en los controles preventivos a la tripulación. Calificó el desenlace como
Miércoles 30 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 19:59hs. del 30-09-2026
Luego del dramático aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita de un vuelo de la aerolínea Flydubai que cubría la ruta entre Emiratos Árabes Unidos e Israel, el piloto comercial Mario Baldo analizó las posibles causas detrás del violento episodio ocurrido en la cabina y apuntó de manera crítica a los controles previos del personal.
En diálogo con Radio Sudamericana, Mario Baldo piloto comercial, explicó que en el ámbito de la aviación "todos los accidentes aereos son la suma de acciones de una serie de eventos" y remarcó que este caso es una prueba fehaciente de cómo una disputa privada entre dos personas terminó desembocando en una emergencia a bordo.
El especialista dirigió sus cuestionamientos hacia los organismos y áreas encargadas de la supervisión de la tripulación. "El mayor culpable de todo es una entidad que viene viendo permanentemente el comportamiento de las tripulaciones. Saben cómo te levantaste, si tuviste las ocho horas de descanso; toda esta evaluación se hace antes de tomar un vuelo", señaló Baldo.
En ese sentido, afirmó que se produjo una clara "falla de los procesos", al sostener que la preparación no solo implica verificar el combustible o el funcionamiento de las turbinas, sino también garantizar que los pilotos estén en óptimas condiciones psicológicas y con "la cabeza ordenada".
Respecto al desarrollo del hecho en pleno vuelo, donde trascendió que se habría desactivado el sistema de navegación automática antes de que la aeronave comenzara a caer en picada, el aviador sugirió la presencia de un acto deliberado: "El avión vuela solo, el plan de vuelo se arma en la computadora que lo dirige a destino. Si alguien desactivó este sistema es porque hubo una mala intención. En la aviación nada es al azar".
Asimismo, el profesional calificó de "milagroso" el desenlace, destacando la rápida reacción de los pasajeros que lograron intervenir para abrir la puerta de la cabina y la presencia de un piloto entre los ocupantes que ayudó a tomar el control.
Sobre las maniobras de recuperación, Baldo enfatizó la violencia de las fuerzas físicas generadas durante la caída y la posterior nivelación. Estimó que, a una velocidad cercana a los 400 kilómetros por hora, la maniobra de estabilización generó una fuerza G extrema que el fuselaje logró resistir, evitando lo que casi siempre concluye en un desastre total. Finalmente, concluyó que la tecnología de la aeronave y la rápida acción para recomponer el sistema del avión permitieron estabilizar la nave en poco tiempo y evitar una tragedia mayor.