
Sin fisuras y con seriedad, la celeste y blanca hizo cuatro y deliró Córdoba. Nico Paz fue la figura en el primer amistoso del nuevo ciclo.
Sin fisuras y con seriedad, la celeste y blanca hizo cuatro y deliró Córdoba. Nico Paz fue la figura en el primer amistoso del nuevo ciclo.
Sin trabajo alguno, tuvo una participación pequeña cuando tiró un pelotazo como para tocar la pelota un ratito. Espectador de lujo.
Bien subido por su lateral, se presentó siempre como opción aunque nunca fue determinante en sus intervenciones. No obstante, una presentación para tomar nota, sobre todo por lo predispuesto que estuvo al armado de sociedades, con toque y devolución.
Lujos, cabeza y puntín: los cuatro goles de la Selección Argentina vs. Bolivia
Ante la tranquilidad que le representó este partido, lo más interesante del capitán estuvo representado en qué hacía con la pelota. Y la verdad es que fue más que bueno su pase vertical para iniciar, como así también sus cambios de frente. Para completar en un partido estupendo en su tierra, se anotó en el marcador con un cabezazo de manual.
Al igual que su compañero de zaga, un match sin demasiado trabajo. Lisandro, bien pisado en campo propio y ajeno, atento a la colaboración con el debutante Vega, como así también para comenzar jugadas por su sector.
De menos a más. Comenzó con algunas dudas, lógicas, pero enseguida se fue asentando con el correr de los minutos, completando una buena tarea. Un lateral izquierdo que pareciera incorporarse a las exigencias de este ciclo, férreo en la marca, intenso en ataque. Hubo ocho cambios, pero él jugó todo el partido.
En su tierra y con la cinta, Cuti Romero hizo el tercero
El pulso del equipo, siempre bien ubicado, siempre opción, siempre presto a la elaboración. Un mediocentro moderno, que va y viene, que lleva y trae, que participa y hace participar. Para mi gusto, el portador del 10 en el próximo tiempo, tal como lo hace en el Liverpool.
Qué bueno es verlo en su puesto, qué bueno es ver a este crack con la chance de disponer de tiempo y espacio como para desarrollar su juego cerebral. Pases asertivos, como el que desemboca en el segundo gol, juego dinámico y de movilidad permanente. Un Palacios que puede empezar a encontrar su, merecido, tiempo, como figura determinante en la Selección.
Algunas irrupciones propias de su talento, con enganches, amagues, y cambios de ritmo. Pero no logró desequilibrar como se esperaba y tampoco se pudo incorporar al circuito de juego del equipo. Scaloni suele gustar de futbolistas de su estilo, estas oportunidades las debería aprovechar un poco más.
Diversión pura para el jugador del Como. Movilidad por aquí, pases con sentido por allá. Toque y toque, paredes, sociedades. Una muy buena presentación del ¿futuro? 10 de la Selección, quién sabe. Tuvo además la posibilidad de mostrar su arte con una pinchadita llena de talento para clavar el segundo gol de Argentina. Quizás salió demasiado pronto, estaba para disfrutarlo más.
Asistió Palacios y Nico Paz, de lujo, firmó el 2-0
Es evidente que el maltrato que sufre en su club está incidiendo en su juego. Jugadas que terminaban en la red, hoy tienen otro corolario. No obstante, Julián siempre está. Y el regreso a su nivel es inminente, por más que la coyuntura actual lo perjudique.
Una garantía. La clase para abrir el marcador, maximizando siempre las oportunidades. El gol latente y la preocupación para los rivales
Siempre Lautaro: abrió la cuenta de la Selección en Córdoba
Bolivia no atacó nunca, tampoco cuando entró Leo. Una intercepción y un par de recuperaciones y ya. Noche tranquila.
Un Mastan que conocemos, volcado a la derecha, cerrándose hacia el centro, de buen pase, de buena descarga, de buenas decisiones. Una alternativa más, en la sintonía que se busca con Paz.
Para mi gusto, buen ingreso. Movilidad, pases, construcción de jugadas. Es más fácil cuando todo está encaminado, pero el Colo es un aporte importante a la suma de variantes que tiene el combinado nacional.
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Muy poquito suyo, solo un centro bajo, pedorro y al bulto que tanto padeció el hincha de River.
Debut correcto en la Selección, pases correctos en campo propio y campo rival. Otra bocanada de aire más en esta multiplicidad de opciones que tiene Argentina.
Muy buen ingreso, asistiendo, encarando, gambeteando. Clave en el cuarto gol argentino, además. Muy bien.
Primero, tuvo una, en una buena corrida donde se logró poner a tiro, pero su remate fue dilapidado, fruto de una mala ejecución. Segundo, un gol mal anulado por fuera de juego. Tercero, gol luego de un puntazo astuto. Un muy buen ingreso, referencia permanente en el rato que estuvo y gol.
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Sin ningún tipo de inconvenientes, las contribuciones defensivas fueron correctas y los escasos duelos fueron ganados, además de acertar en todas sus intervenciones.
Una muestra, quizás, de lo que se viene: el futuro sin Messi. Parece complicado, pero, la verdad, hay con qué. Una suma de talentos, jóvenes, además, solidarios, bien predispuestos, humildes con la camiseta puesta, estarían dando a entender que lo que se viene pinta bien. Con este panorama, con esta planificación, tenemos que ser receptivos a la ilusión que nos condena. Porque la materia prima está. Ojalá, que, también, seguro que sí, el cuerpo técnico también.
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