
Tras un septiembre complejo para los activos argentinos - acciones y bonos - inicia octubre continuando la mala performance. El riesgo país salta hasta los 633 puntos y el mercado ya analiza el contexto político de cara a las elecciones 2027 y los datos macroeconómicos.
Tras un septiembre complejo para los activos argentinos - acciones y bonos - inicia octubre continuando la mala performance. El riesgo país salta hasta los 633 puntos y el mercado ya analiza el contexto político de cara a las elecciones 2027 y los datos macroeconómicos. Al respecto, luego de varios traspiés respecto de la actividad económica, el INDEC informó que en el segundo trimestre la cuenta corriente arrojó un superávit de u$s2.214 millones. En ese marco, el S&P Merval arranca el mes a la baja. El selectivo se desploma 1,9% a 2.764.715,110 puntos básicos. Las principales bajas son para Telecom (-4,7%), Grupo Supervielle (-3,5%), y Transportadora de Gas del Sur (-2,9%). Los ADRs, en tanto también registran fuertes bajas, las centrales: IRSA (-5,2%), Telecom (-4,8%), y Grupo Supervielle (-3,9%). Dentro de la renta fija, los bonos que más caen son el Global 2046 (-1,4%), y el Bonar 2035 (-1,2%). Cómo le fue en septiembre a la deuda soberana en dólares En renta fija, septiembre dejó una corrección claramente más intensa en los bonos de mayor duración. Así, los Globales perdieron cerca de 4,7% en dólares en promedio durante el mes, aunque el deterioro fue bastante más profundo en los vencimientos largos. Así, el AL41 cayó 8,6%, el AL35 8%, el AE38 7,4%, el GD35 6,4% y el GD46 6,3%. En cambio, los títulos más cortos mostraron una mayor resistencia, con bajas cercanas al 1% en GD29 y AL29 y de 1,9% en AL30. Según Tomás Sisto Bourel, research & investment analyst de Fortress Capital, esa dinámica respondió a dos factores que se combinaron durante el mes. Por un lado, el Treasury a diez años superó el 5,2% y el de 30 años se acercó al 5,6%, por lo que también aumentó la tasa exigida a los créditos más riesgosos. Al mismo tiempo, creció la preocupación local de cara al proceso electoral de 2027 y esa percepción empezó a reflejarse en la curva. En ese sentido, el diferencial de tasas entre AO27, con vencimiento previo a las elecciones y el AO28, luego del periodo electoral, subieron hacia el 19%, desde mínimos cercanos al 12% entre julio y agosto. De esta manera, el mercado pasó a exigir una prima sensiblemente mayor para atravesar el período electoral, lo que ayuda a explicar por qué el castigo se concentró en los vencimientos más largos. A su vez, esa preferencia por plazos más cortos también se observó en la deuda en pesos. Bardín señaló al respecto que los vencimientos cercanos resistieron mejor y siguieron capturando el devengamiento de tasas, mientras los tramos más largos mostraron una mayor sensibilidad a la incertidumbre. En el balance mensual, los duales y TAMAR avanzaron 2,4%, las LECAP y BONCAP 1,7% y los CER 1,5%. Así, septiembre dejó una diferenciación bastante marcada dentro de la renta fija: mientras el carry en pesos y los títulos cortos mostraron mayor resistencia, los bonos de mayor duración y los vencimientos atravesados por el horizonte electoral concentraron la mayor parte del ajuste. El S&P Merval profundizó la caída en septiembre En renta variable, septiembre también dejó un balance claramente negativo, aunque con diferencias importantes entre sectores. El S&P Merval cayó 7,1% en pesos, mientras que, medido en dólares, la pérdida rondó el 8,5%. Además, de los 19 papeles relevados, 18 terminaron el mes en baja y solo Metrogas consiguió cerrar en terreno positivo. Desde Fortress Capital, explican que detrás de ese comportamiento pesó principalmente el deterioro del sentimiento local, en un contexto en el que Argentina viene desacoplándose de los mercados internacionales y los inversores empiezan a mirar con mayor cautela el escenario político del año próximo. A esa lectura se sumó la nueva caída del Índice de Confianza en el Gobierno y, además, la ausencia de catalizadores positivos capaces de revertir la tendencia durante septiembre. Este deterioro se concentró especialmente en los bancos. Así, el sector financiero cayó 12,8% ponderado en el mes y explicó más de la mitad de la baja total del índice, con retrocesos de 16,8% en Supervielle, 14,2% en BBVA, 13,6% en Banco Macro y 13% en Galicia. En cambio, energía mostró una mayor resistencia, ya que YPF cayó apenas 1,3% y amortiguó parte del retroceso general gracias a su elevado peso dentro del panel. En ese escenario, Sisto Bourel consideró que Argentina Week podría aportar algo de flujo extranjero y funcionar como catalizador para un rebote, aunque advirtió que, mientras no aparezcan señales políticas más claras, será difícil recuperar los niveles de comienzos de 2025. Octubre arranca con cautela y foco en calidad De cara a octubre, el escenario sigue marcado por una elevada volatilidad y pocos catalizadores inmediatos, por lo que la estrategia pasa más por seleccionar riesgos que por apostar a una recuperación generalizada de los activos argentinos. Desde Balanz, Bardín planteó que la corrección reciente mejoró algunas valuaciones, aunque el contexto internacional más exigente y las dudas locales todavía aconsejan priorizar calidad crediticia, renta por cupones y coberturas. En pesos, la preferencia se mantiene en el tramo medio de la curva CER, con TZXM7 y TZXY7, mientras que para horizontes más largos aparece el dual CER/TAMAR TXMJ9. La lógica en este caso sería conservar protección frente a un escenario en el que los riesgos inflacionarios siguen presentes y, al mismo tiempo, evitar una exposición excesiva a vencimientos largos. En soberanos en dólares, en cambio, Balanz mantiene una posición neutral tanto en Globales como en Bonares. Si bien la baja de precios mejoró el valor relativo, la postergación del acceso al mercado, la debilidad de la actividad y la menor acumulación de reservas reducen los argumentos para esperar una compresión rápida del riesgo país. Por eso, la búsqueda de oportunidades se desplaza hacia créditos corporativos a través de obligaciones negociables y provinciales de mayor calidad, con preferencia por YPF 2031, Vista 2033, Tecpetrol 2030, Santa Fe 2034 y Córdoba 2032. En acciones, la selección también se vuelve más defensiva, con foco en compañías menos dependientes de una recuperación inmediata de la economía local, como el sector de energía. En la misma línea, Ammiel Pardo, Sr. Economist de Aldazabal y Cía., advirtió que la incertidumbre sobre la política de tasas de la Fed, los conflictos geopolíticos y los desafíos domésticos pueden sostener la volatilidad durante octubre. Dentro de ese escenario, destacó al sector de Oil & Gas, cuyos fundamentos operativos y perspectivas de crecimiento le permiten mantener atractivo relativo frente a un entorno más adverso.