
El embajador ante la ONU, Mike Waltz, destacó la relación de Washington con ambas administraciones. Evitó un posicionamiento oficial sobre la disputa de la soberanía.
Jueves 01 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 18:07hs. del 01-10-2026
El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, afirmó este jueves que Washington prioriza bajar la tensión entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y evitó un posicionamiento oficial sobre la disputa de la soberanía, en un contexto de mayor tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres desde la guerra de 1982.
En declaraciones exclusivas a GB News, y ante la consulta de si Estados Unidos acudiría en ayuda del Reino Unido si se llevara a cabo alguna acción en esa región, Waltz señaló que “esa es una decisión que le corresponde” a Donald Trump y reconoció que “Argentina es un gran amigo”, pero también sostuvo que “obviamente existe una relación especial con el Reino Unido”. “Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos”, indicó.
Las declaraciones de Waltz se enmarcan en una escalada que llegó a nivel diplomático este miércoles, cuando el Foreign Office convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para transmitirle un mensaje directo: la ofensiva de Buenos Aires compromete la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido. La subsecretaria parlamentaria Uma Kumaran calificó la decisión de recurrir al arbitraje internacional para frenar el desarrollo petrolero de Sea Lion como “el último intento de socavar los derechos y los medios de vida del pueblo de las Malvinas”.
El gobierno argentino, a través de la Cancillería, rechazó las críticas y sostuvo que someter una controversia a un tribunal internacional imparcial “es el acto más responsable que puede realizar un Estado”.
En el lapso de las últimas semanas, el gobierno argentino envió más de 180 notificaciones a empresas vinculadas al petróleo en las islas y presentó al menos tres denuncias penales contra diez compañías y sus directivos.
Esta semana, Buenos Aires notificó a Londres el inicio de un procedimiento de arbitraje bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), con un plazo de dos semanas para detener el proyecto Sea Lion o enfrentar una demanda ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) en Hamburgo. El plazo vence a mediados de octubre.
El campo petrolero en disputa se encuentra a unos 220 kilómetros (137 millas) al norte del archipiélago, en la Cuenca Malvinas Norte. La empresa israelí Navitas Petroleum controla el 65% de la participación; la británica Rockhopper Exploration retiene el 35% restante. Las reservas estimadas ascienden a 1.700 millones de barriles, con una primera fase de producción prevista para el primer trimestre de 2028 y un horizonte de 200.000 barriles diarios hacia 2030.
En la misma entrevista, Waltz se refirió al primer encuentro personal entre Trump y el primer ministro Andy Burnham en el marco de la Asamblea General y respaldó la relación bilateral. “Independientemente de la política de cada uno, esta relación siempre tiene que funcionar”, dijo el diplomático.
La respuesta más clara de las empresas involucradas llegó también este miércoles. El director ejecutivo de Rockhopper, Sam Moody, ratificó en el informe semestral presentado ante la Bolsa de Valores de Londres que “el primer petróleo sigue teniendo como objetivo el primer trimestre de 2028” y que la compañía entra al segundo semestre del año “totalmente financiada” hasta el inicio de la producción. Rockhopper recaudó USD 180 millones mediante una colocación de acciones y otros USD 20 millones a través de una oferta abierta que superó el 118% de las suscripciones disponibles.
Moody describió las acciones del gobierno de Milei como un período de “mayor atención mediática y política” sin impacto sobre el cronograma y ponderó el “continuo y firme respaldo” del gobierno del Reino Unido y de las autoridades isleñas. Es el primer documento regulatorio de la empresa que menciona de forma explícita las amenazas argentinas y descarta formalmente su efecto sobre el proyecto.