
Arrancó el último trimestre del año y los empresarios que circulan por el 62° Coloquio de Idea ya comienzan a hacer cuentas de lo que será el balance de fin de un año en el que muchas variables de la microeconomía no acompañaron.
Arrancó el último trimestre del año y los empresarios que circulan por el 62° Coloquio de Idea ya comienzan a hacer cuentas de lo que será el balance de fin de un año en el que muchas variables de la microeconomía no acompañaron. Consumo actividad y dólar son tres de los ejes centrales que aparecen a la hora de pensar en cómo cerrará 2026.Se sabe si algo caracteriza a este momento de la economía es el desequilibrio que hay en las perspectivas de distintos sectores. Mientras que a unos –como Energía y Minería- los números les cierran por todos lados a otros –como los segmentos manufactureros- ven todo desde otra óptica.Este desbalanceo incluso se da dentro de empresas que tienen diferentes intereses. “Hay rubros que están supliendo lo que no dan otros. Estamos bien en cuanto a la evolución de aquellos productos que tienen que ver con las exportaciones o segmentos muy de nicho pero en general la cuenta no da bien” sostuvieron ante la consulta de Clarín desde una de las principales alimenticias.Con este panorama de actividad y ventas a la baja las empresas en general hablan de un fin de año con una baja en el nivel de ventas que se podría mover entre el 10% y el 12% incluso pese al “inflador” al que acudieron varias industrias con promociones para llamar la atención del mercado. “Sin eso los números serían peores; hoy un empate se festeja” coinciden los empresarios.Siempre sacando del medio a los segmentos de Energía y Minería quienes tienen mejores expectativas ven una muy leve suba respecto del año pasado aunque en otros casos se habla de un “empate”.Si bien las cuentas en general no dan resultados positivos hay un panorama que -a diferencia de lo que ocurrió en otros momentos de ventas flacas- hoy los industriales no ven. Al menos hoy esta actividad en caída no hace pensar en medidas extremas como suspensiones u otorgar vacaciones anticipadas.Como parte de este contexto hay otros dos puntos que se ponen sobre la mesa. Uno es el de los precios. Y aquí la tendencia es la misma que la que se viene viendo desde que comenzó a desinflarse el consumo: todo movimiento que se haga deberá ser cuidadosamente estudiado y analizado ya que cualquier movimiento de más puede terminar por empeorar la situación del consumo.Además se puede presentar otro de los inconvenientes que temen algunos empresarios la pérdida de mercado. Aquí también funciona la lógica del empate -sobre todo en rubros como el de consumo masivo- con la aspiración máxima de llegar a robar algún punto a la competencia.Tanto para lo que tiene que ver con el nivel de consumo como el comportamiento de la actividad los empresarios no solo no ven grandes cambios de acá a fin de año sino que tampoco esperan que haya grandes movimientos durante el año que viene.El otro gran eje del análisis de los empresarios es el del dólar. Todos están de acuerdo en que el año fue “muy tranquilo” si se toma como base que no hubo grandes sobresaltos en su cotización. Aquí sin embargo aparece otro punto. La posibilidad –o el pedido de algunos sectores- de que se determine una devaluación siempre pareciera estar latente aunque la visión de los industriales es que no es una política que hoy se pueda llevar adelante.“Nosotros no lo estamos planteando ni en nuestras previsiones ni presupuestos” afirmaron los empresarios consultados por Clarín.Lo que sí está previsto es el valor que alcanzará el dólar para fines de este año. En general las empresas trabajan hoy con un ojo puesto en una divisa que debería alcanzar entre $ 1.625 y $ 1.650 una cifra por encima del precio actual pero que no muestra un salto largo. Y para los primeros meses del año que viene –con todas las complejidades que puede generar un año electoral- tampoco se avizora un movimiento fuerte.“Al menos para los primeros meses de 2027 no vemos que haya movimientos bruscos. Después la actualidad irá mandando más allá de que se supone que la idea del Gobierno no es que haya grandes cambios” precisó otro industrial a Clarín.En este sentido y al menos pare al arranque del año entienden que la cotización del dólar se movería dentro de los márgenes que marque la inflación.