
El uruguayo Franco Fagúndez, de paso por las juveniles de Sarmiento, vive un presente extraordinario en Morón: es el máximo goleador del torneo con 14 gritos. En el pasado visitó el predio del Xeneize cuando estaba en Estudiantes de Caseros y se llevó unos botines y ropa.
El uruguayo Franco Fagúndez, de paso por las juveniles de Sarmiento, vive un presente extraordinario en Morón: es el máximo goleador del torneo con 14 gritos. En el pasado visitó el predio del Xeneize cuando estaba en Estudiantes de Caseros y se llevó unos botines y ropa.
La Primera Nacional tiene a un goleador extranjero: se trata del uruguayo Franco Fagúndez, centrodelantero de Deportivo Morón, que lleva 14 goles en 31 partidos con el Gallito, al que llegó a principios de este año a préstamo desde Estudiantes de Buenos Aires. El jugador, que con el Pincha de Caseros había anotado solo cuatro tantos, tuvo un cambio rotundo esta temporada y se volvió la revelación del certamen.
Nacido en Paysandú el 14 de diciembre de 1998, el centroatacante zurdo hizo la mayor parte de su carrera en Argentina. Si bien tuvo un paso por las inferiores de Nacional de Uruguay, el resto de su trayecto lo hizo en Sarmiento de Junín, club en el que llegó hasta la Reserva. De ahí, tuvo un fugaz paso en el segundo semestre de 2021 por Paysandú Fútbol Club, luego de una dura lesión, y retornó a la Argentina para competir en una liga regional.
Su destino fue River Plate de Junín, en la Liga Deportiva del Oeste en la que la rompió: fue el goleador del torneo y su equipo se coronó campeón. Ese gran nivel le abrió las puertas de Sportivo Peñarol de San Juan, ya en el Federal A, y de ahí saltó a El Linqueño para competir en la misma división.
En el conjunto de Lincoln le fue bien, hizo seis tantos en once presentaciones y enseguida llamó la atención de la segunda categoría del fútbol argentino: fue así que Estudiantes de Buenos Aires lo contrató a mediados de 2023. En el Pincha pasaría un año y medio con mucho rodaje pero sin destacarse en el área rival.
Sin embargo, Deportivo Riestra le dio la oportunidad de ser parte de un plantel de Primera durante el año pasado, aunque solo llegó a disputar dos encuentros. Tras esa experiencia frustrada en el Malevo, Fagúndez regresó a la Primera Nacional para vestir la camiseta del Gallito y allí encontró su mejor versión. Además de 14 tantos, brindó ocho asistencias -es el segundo en la lista detrás de Francisco Molina- y resultó clave para este presente de Morón que está segundo en la zona A con 55 unidades, detrás de Ferro.
Pero antes de esto, Fagúndez había sido noticia nacional cuando Estudiantes de Buenos Aires disputó un amistoso a puertas cerradas ante Boca en 2024 y protagonizó un momento emotivo con Miguel Merentiel y Marcelo Saracchi por ser compatriotas. "Soy uruguayo, de Paysandú como él. Lo conozco hace ya un tiempo y él conoce a mi familia. Después de charlar un rato sobre las cosas que teníamos en común, me lleva a la utilería porque quería regalarme unos botines. Cuando llegamos, me los probé y me quedaron chicos", relató al diario Olé sobre ese encuentro.
"Cuando Merentiel vio que los botines me quedaban chicos, se sacó la ropa de entrenamiento y me regaló la pilcha. Le agradecí y nos quedamos charlando", contó. Pero la cosa no terminó ahí: "Un rato más tarde se acercó el Chelo Saracchi, otro vecino de Paysandú, a charlar con nosotros y me preguntó: ´¿Cuántos pares de botines tenés?´. Y yo le respondo: ´Uno solo, el que uso para jugar´. En ese momento me pregunta cuánto calzo y se va. Al rato me trae dos cajas de botines de mi talle y me dice: ´Tenés que tener dos o tres pares siempre´". Hoy, tras aquel episodio, vive su mejor momento futbolístico.
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