
El Gobierno tendrá una muy exigente masa de vencimientos para renovar en octubre, que alcanzará casi $27 billones. Se debe más que nada a que, en la operación de canje de letras atadas al dólar que vencían el 30 de septiembre, el grueso se postergó por un mes.
El Gobierno tendrá una muy exigente masa de vencimientos para renovar en octubre, que alcanzará casi $27 billones. Se debe más que nada a que, en la operación de canje de letras atadas al dólar que vencían el 30 de septiembre, el grueso se postergó por un mes. De acuerdo con estimaciones de Dhalmore, los vencimientos se dividirán primero en unos $4,86 billones al 15 de octubre, y otros $22,13 billones a fin de mes. El primero de los compromisos corresponde íntegramente a bonos de tasa fija. Se supone que el Ministerio de Economía no va a tener problemas en renovarlos. El segundo se compone de $6,3 billones en CER; $8,15 billones en dólar linked y $7,68 billones en Boncap y Lecap. Dada la magnitud de los vencimientos, el mercado espera que la Secretaría de Finanzas convoque nuevamente a los tenedores a un canje para despejar el escenario en la segunda mitad del mes. El ruido externo también pega en las curvas locales Si bien la operatoria del mercado en pesos es principalmente a nivel local, la inestabilidad internacional afecta directamente al comportamiento de las curvas. De hecho, el Palacio de Hacienda tuvo que suspender las colocaciones del Bonar 29, del cual solo le restan unos u$s800 millones para completar el cupo previsto. Pero, de hacerlo, tendría que admitir tasas de interés arriba del 10% en dólares, lo cual sería un costo de tipo político que Luis Caputo no está dispuesto a pagar. El contexto internacional continúa siendo adverso para los mercados emergentes. La tasa a 10 años del Tesoro de Estados Unidos opera por encima del 5,2% y el dólar continúa su apreciación. Shocks externos de esta magnitud normalmente han tenido un impacto muy negativo en Argentina. No obstante, con un ancla fiscal muy robusta y un flujo de dólares sostenido, el impacto se acota al riesgo país y la valuación de los activos. No deja de ser una novedad para la Argentina. El cierre del mes, según señala IEB en su reporte semanal, fue para los bonos con ajuste CER y los duales CER/TAMAR. En primer lugar, porque eran los más castigados en las semanas previas. En segundo lugar, por mayores expectativas de inflación derivadas de aumentos en combustibles —y expectativas sobre próximos aumentos por el desacople entre el precio internacional y local—; en servicios públicos y relevamientos de alta frecuencia de alimentos y bebidas que muestran cierta aceleración. El reporte indica que \"los bonos con ajuste CER subieron 0,8% en promedio en la semana, con las mayores subas concentradas en los activos del primer semestre de 2027\". El reporte aclara que la inflación breakeven —nivel de nominalidad de indiferencia entre invertir en el activo de tasa fija y aquel con ajuste CER— descuenta una inflación promedio de 2,12% para septiembre y octubre, y de 1,85% en adelante. Hace solo una semana, estos dos registros eran de 1,9% para septiembre y octubre y de 1,7% en adelante. Los duales CER/TAMAR subieron también 0,7% en promedio en la semana, volviendo a los niveles previos al sell off de la semana pasada.